jueves, 14 de diciembre de 2017
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Mecánica del antepie

Mecánica del antepie.

El antepié esta dotado de un sistema de engranaje perfecto formado por más de 15 conexiones cinemática de tipo uniaxil y 2 biaxiles, todo esto posibilita una riqueza de movimiento, únicamente comparados con los de las articulaciones de la región de la muñeca. A pesar de esto a la vista parece una región de muy limitados movimientos.

Su análisis mecánico ha sucintado números estudios a nivel de los podólogos, ortopédicos, fisiatras y físicos. La razón recae sobre un complejo sistema de palancas que de su engranaje depende la estabilidad del pie durante la posición de pie y durante la marcha.

Mecánica.

En la deambulación el peso se distribuye principalmente sobre la cabeza del primer y quinto metatarsiano, con mayor proporción hacia la cabeza del primero. La restante tres cabeza actúan en menor grado, su mayor acción es ejecutada en el periodo de propulsión en la fase de apoyo plantar, donde al descender el arco transverso amortiguan el antepié, para facilitar la última parte del periodo de propulsión. Cada cabeza metatarsial formara un fulcro fijo, en cuyo alrededor el tendón flexor se angula cuando el talón se despega del suelo y los dedos realizan la dorsiflexión. En el movimiento de la palanca el eje se encontrará ubicado junto al tercer metatarsiano cuando el pie se encuentra en la fase de apoyo total. Cuando comienza la propulsión el eje comenzará a trasladarse desviándose hacia adentro, momento donde se produce una inestabilidad mayor en le pie, y se producen el mayor número de caídas. En los pacientes que tienen una base ensanchada producirá que esta desviación haga recaer todo el peso durante la propulsión a nivel de la cabeza del segundo metatarsiano. En muchos pacientes esto desarrolla un dolor mantenido que puede evolucionar hacia la necrosis de la cabeza.

La ubicación espacial de los metatarsianos ocasiona que le arco metatarsal tenga una dirección antero- posterior y otra en sentido transversal, donde la cabeza de los 2,3 y 4ta articulación se encuentra a un nivel elevado. Esta acción eta condicionada por la acción de los ligamentos metatarsianos transversos y por el cabo transverso del músculo aductor del dedo grueso. Este mecanismo es el que ocasiona que durante el periodo de propulsión, cuando el peso recae sobre el arco, y se produce un ligero aplanamiento, actúan transmitiendo la presión hacia las cabezas metatarsales interna y externas. Durante el despegue del periodo de propulsión, para vencer la fuerza de inercia desarrolla da a nivel del arco metatarsal, los músculos intrínsecos de los dedos los flexiona y ayudan a separar del suelo las cabezas metatarsales, aliviando toda la carda de presiones distribuidas sobre ellas. En los pacientes con metatarso caído durante este período se produce dolor intenso, producto de la mala distribución de las fuerzas de tensión. Esto obliga a que el periodo de esta fase se haga más corto y por lo tanto la inestabilidad del pie aumenta, produciéndose caídas frecuentes. En el aciano este mecanismo se ve más reforzado, constituyendo una causa biomecánica de las caídas en el anciano.

Otras de las alteraciones que se producen en el pie por una pérdida del control muscular de la zona obedecen a la parálisis que suceden a nivel de los músculos extensores, que trae consigo la aparición de los dedos en garra. En su fisiología se produce un descenso de las cabezas metatarsales y lleva consigo la aparición de la callosidades plantares.

La alteración del descenso del arco y el desplazamiento del eje o fulcro de la tercera cabeza metatarsal, puede llevar ala aparición del neuroma de Morton. Producto la localización de los nervios y vasos digitales, y su ubicación con respecto a tendón lumbrical, que están en relación con la cara plantar del ligamento. La aproximación de todas estas estructura a la cabezas posibilita el desarrolla de fuerzas contrapuesta que su producto final es un gradiente de tensión sobre el nervio de forma constante. Esta afección obliga ala paciente caminar sobre el talón, por lo cual se produce una sobrecarga mecánica en esta zona, que de mantenerse por un periodo mayor de 3 meses, se produce un talo adicto y un antepié abducto. De esta forma progresivamente se van instaurando otras malformaciones funcionales a nivel del antepié, que repercuten en la modificación de la pisada, por ende la repercusión accedente en el resto de las articulaciones del miembro inferior comienza a aparecer en un orden continuo.

Resumen.

Conocida las principales características de esta zona importante del pie, puedes emplearlo para una mejor reducción y prevención de los trastorno del pie, para evitar la aparición de complicaciones mayores. Un antepié afecto te dificulta toda la biomecánica de la marcha, por más que recuperes movilidad y fuerza en los segmentos superiores de los miembros inferiores, si no erradicas esto a nivel del pie, el resultado será una marcha alterada e inestable.

Dr. Msc. Dysmart Hernández Barrios.

Especialista en Medicina Física y Rehabilitación.

ISCM. Carlos J. Finlay. Camagüey. Cuba.

 
: Editor Principal. Especialista de I Grado en Medicina Física y Rehabilitación | Hospital Provincial "Manuel Ascunce Domenech", MINSAP| calle e/ . municipio, Camagüey, CP, Cuba | Teléfs.: , Horario de atención: 8:30 a.m. a 5:00 p.m., de Lunes a Viernes


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