viernes, 22 de noviembre de 2019
Portal de Infomed
 Página Inicial
Hematología



Historia de las transfusiones de sangre en Cuba

Claudio Delgado AmestoyLa primera transfusión de sangre realizada en Cuba fue efectuada por el doctor Claudio Delgado Amestoy, médico colaborador del doctor Carlos J. Finlay, con sangre procedente de un carnero y suministrada a un sujeto atacado de rabia.  Con posterioridad, en 1878, en el Hospital San Juan de Dios en la ciudad de La Habana, también transfundió a un paciente, pero esta vez con sangre humana.  Sin embargo, no es hasta después del descubrimiento de los grupos sanguíneos ABO, por Landsteiner en 1900, que la transfusión de sangre se consolida en nuestro país.
En 1922, el doctor Alfredo Figueroa Ballester, comandante médico del Ejercito Nacional,Carlos J Finlay contaba con 800 donantes jóvenes y sanos, clasificados, casi todos procedentes del ejército.  

Los primeros servicios de transfusión de Cuba se organizaron en 1925 en algunos hospitales de maternidad.  El primer banco de sangre se organizó en La Habana en 1941, en locales del Hotel Nacional y auspiciado por diferentes asociaciones, siendo la principal la Federación Médica, e inició su trabajo en 1944, ya que se enfrentaron muchas dificultades para lograr el equipamiento necesario.   En 1945 pasó al Colegio Médico Nacional y paralelamente se desarrolló el banco de sangre del Hospital “Calixto García”.  Después se crearon algunos bancos privados y en unos pocos hospitales del país se establecieron servicios de transfusiones.

En lo que respecta a los medios para la obtención de la sangre, no existía un plan sistemático, ya que ésta se comercializaba como cualquier producto que se ofrecía en compra y venta, y solo se lograban algunos donantes voluntarios como gesto altruista, en cuya captación debe destacarse la labor realizada por la Cruz Roja Cubana en el período prerrevolucionario.

A partir de 1959, con todas las reformas que desde el punto de vista social, político y económico se llevaron a cabo en el país, se inició un verdadero programa de salud pública integral, con un pensamiento y acción preventivo-curativos.

Se comenzaron a ejecutar los planes de desarrollo de la salud pública, para lo cuál se crearon nuevas facultades de medicina, se priorizó la formación de personal médico, estomatólogos y técnicos de la salud en general, y se acometió la construcción y creación de hospitales, policlínicos, y otras instituciones, entre ellas, la organización de los bancos de sangre,  y una de las medidas de mayor relevancia fue la prohibición del comercio de la sangre que existía entre el enfermo y las personas que la aportaban como un medio de subsistencia, lo que era la principal vía de obtención de este vital elemento.

La llamada “Crisis de Octubre de 1962” (amenaza de agresión directa del imperialismo norteamericano al país) marcó un hito en la promoción de la donación voluntaria y no remunerada de la sangre, pues en solo 72 horas se obtuvieron  8 000 unidades de sangre en la capital, donadas generosamente por la población.

A partir de este momento, la donación voluntaria y altruista  se estableció en las organizaciones de masa como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), y otras que se fueron incorporando paulatinamente, como la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).  En años posteriores la donación de sangre pasó a ser una tarea controlada por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) y los CDR, ya que a esta organización, que tiene una amplia participación en las tareas de salud en general, pertenece prácticamente toda nuestra población adulta, y su estructura al nivel de cuadra y en pequeñas comunidades de todo el país, tanto en áreas urbanas como rurales, permite un trabajo más efectivo en la promoción de las donaciones.

En el transcurso de todos estos años, la donación voluntaria se incrementó extraordinariamente gracias a la disposición de nuestro pueblo y ha llegado a sobrepasar las 500 000 anuales, lo que ha permitido realizar más de 375 000 transfusiones de sangre o sus componentes por año y ha contribuido a la ejecución de complejas intervenciones quirúrgicas y al avance de la cirugía cardiovascular, la trasplantología y otras especialidades, así como a la producción de diversos componentes, gammaglobulinas, albúmina, factor de transferencia e interferón y de sueros hemoclasificadores que garantizan el suministro de este vital elemento de a toda la población cubana que lo requiere, de forma totalmente gratuita.


Tomado de:
López Espinosa José Antonio. Estudio referencial de la Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia (1998-2006). Rev Cubana Hematol Inmunol Hemoter  [revista en la Internet]. 2007  Dic [citado  2010  Jun  14] ;  23(3): . Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-02892007000300001&lng=es.

Imprimir Artículo
: Editor Principal, Especialista de II Grado en Hematología, Investigador agregado - Dpto. Trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas | Instituto de Hematología e Inmunología - MINSAP | Calzada de Aldabo y Calle E. Boyeros, Ciudad de La Habana, 10800 Cuba | Teléfs.: (537) 6438268, (537) 6438695 y (537) 6434214, Horario de atención: 8:30 a.m. a 5:00 p.m., de Lunes a Viernes


Nosotros suscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red
 Nosotros suscribimos
 los Principios HONcode.
 Compruébelo aquí
Webs Médicas de Calidad Contenido Digital Cubano 2005 Premio Stockholm Challenge 2002