jueves, 19 de septiembre de 2019
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Titulares

Latinoamérica registra un elevado consumo de carbohidratos

Roxana Tabakman

El consumo medio de azúcar (sacarosa) en Latinoamérica es de 99,4 g por día, que corresponde al 20,1% de la energía total. El azúcar agregado contribuye con 13,2% del total de la energía, según datos publicados el 22 de marzo en la revista Nutrients con datos recolectados en ocho países: Argentina, Colombia, Perú, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador y Venezuela.[1]
El primer lugar de la lista lo ocupa Argentina, con 115,2 g de consumo por día, de los cuales 91,4 g son agregados; así como en los valores de azúcar agregado, tanto a nivel absoluto como relativo (porcentaje del total y porcentaje de los carbohidratos).
En la lista, el segundo lugar lo ocupa Colombia (109,8 g/día) y el tercero, Perú (106,4 g/día), en términos absolutos de consumo de azúcar, con Brasil (86,2 g/día) y Chile (84,9 g/día) en el otro extremo.
El consumo medio de azúcar (sacarosa) en Latinoamérica es de 99,4 g por día, que corresponde al 20,1% de la energía total. El azúcar agregado contribuye con 13,2% del total de la energía, según datos publicados el 22 de marzo en la revista Nutrients con datos recolectados en ocho países: Argentina, Colombia, Perú, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador y Venezuela.[1]
El primer lugar de la lista lo ocupa Argentina, con 115,2 g de consumo por día, de los cuales 91,4 g son agregados; así como en los valores de azúcar agregado, tanto a nivel absoluto como relativo (porcentaje del total y porcentaje de los carbohidratos).
En la lista, el segundo lugar lo ocupa Colombia (109,8 g/día) y el tercero, Perú (106,4 g/día), en términos absolutos de consumo de azúcar, con Brasil (86,2 g/día) y Chile (84,9 g/día) en el otro extremo.

Dr.Mauro F"Es el primer trabajo latinoamericano con muestras representativas en cada uno de los 8 países", dijo a Medscape en Español el primer autor del trabajo, el Dr. Mauro Fisberg, Ph. D., pediatra brasileño del Hospital Infantil Sabará y Departamento de Pediatría, en la Escola Paulista de Medicina de la Universidade Federal de São Paulo (UNIFESP), en San Pablo, Brasil.
"Ahora se incorporó México, pero todavía estamos estandarizando la metodología". En México, la situación podría ser más marcada, ya que 64% de los hombres y mujeres mayores de 20 años superan las recomendaciones de azúcar, y esta cifra es aun superior en hombres (71%) y mujeres (85%) de 12 a 19 años.[2]
Estudio poblacional
Los datos provienen de un estudio poblacional multicéntrico en el cual se le pidió a 9.218 personas de 15 a 65 años que recordaran lo que habían consumido en las últimas 24 horas. Entrevistadores entrenados visitaron dos veces los hogares, solicitando además de los datos demográficos y la medición antropométrica, el consumo de comida y bebida de las últimas 24 horas, según métodos aceptados para ayudar a reducir el sesgo de memoria.[3] Los datos fueron analizados para definir el consumo de monosacáridos, disacáridos, y azúcar agregada durante la preparación y el procesamiento industrial.
Para la realización del trabajo internacional, más de 4.000 alimentos debieron ser previamente evaluados y estandarizadas. "Se debieron diferenciar hasta las bebidas industrializadas, porque la Coca Cola es diferente de la Inca Kola, y hay muchos productos regionales, como la Tubaína de Brasil", ejemplificó el Dr. Fisberg, que también es Coordinador del Centro de Nutriología y Dificultades Alimentarias en el Instituto Pesquisa e Ensino em Saúde Infantil (PENSI), en San Pablo, Brasil.
La metodología empleada presenta muchos otros desafíos. De acuerdo con el Dr. Fisberg, los participantes pueden tener un sobre o sub reporte. Siendo un reto aquellos que realizan sub reporte, "porque no omiten de manera consciente, sino que para ellos ese alimento o esa bebida no es importante".

Dr.Julio MonteroEl sesgo atribuido al autoreporte (sobre o sub reporte) de los participantes, "apela a la memoria y hay lugar para exageraciones, olvidos y errores", agrega el Dr. Julio Montero, director de la Escuela Posgrado de Obesidad, de la Asociación Médica Argentina, presidente de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios, y quien no participó en el estudio. "Pero se supone que estos sesgos fueron minimizados. Por lo tanto, el resultado es orientador, puede ser utilizado para tener una idea de la situación y, además, los resultados obtenidos coinciden con los valores que ya registra la literatura", agregó el Dr. Montero.
"La cifra de 91,4 g/d suma unos 33 kg/año; ese número suena como una alarma que no puede dejar de oírse".
En todos los países, los hombres presentaron el mayor consumo de azúcar en términos absolutos (total e agregado), pero en términos relativos al consumo de hidratos de carbono y energético total, siempre eran las mujeres las que consumían más. Mujeres embarazadas y dentro de primeros 6 meses posparto fueron excluidas del estudio. En todos los países se verificó también que el consumo de azúcar es inversamente proporcional a la edad.
¿De dónde viene el azúcar que consumen los latinoamericanos?
"En este trabajo internacional publicamos el consumo de energía y azúcar adicionado, luego divulgaremos los análisis más detallados de los resultados por país, y referentes a las fuentes del azúcar, que eso lo más importante para que se pueda buscar un cambio", adelantó el Dr. Fisberg.
"De esos estudios ya sabemos que en todos los países las fuentes de azúcar son siempre muy parecidos. Provienen de las bebidas endulzadas, de las preparaciones caseras de dulces y postres, y hay una contribución importante de golosinas.
Las golosinas y las bebidas disminuyen a medida que aumenta la edad, pero las infusiones endulzadas aumentan en los adultos y mayores".
Los resultados, aun no publicados, de este Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS) traerían evidencias de que, de acuerdo con la clasificación de fuentes de consumo de azúcar agregada en Argentina, las infusiones (café, té, mate) serían muy importantes y empezaría en la adolescencia.
"El mate, particularmente, tiene otro problema", advirtió el Dr. Fisberg. "Al ser compartido entre varias personas, es muy difícil registrar el volumen de consumo, y el agregado de azúcar. Pero los datos mostraron que, en Argentina, el volumen de infusiones endulzadas fue mayor que en otros países".
En Argentina, Brasil y Chile, adelantó el médico, "se vio también bastante peso de la bebida industrializada, pero no tanto como en Estados Unidos o México, en los que la bebida es mucho más importante que la preparación de la comida".
Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud
"Los valores registrados son altos, pero para ser sincero, esperábamos valores de azúcar agregada aun mayores", reconoció el Dr. Fisberg. "Eso muestra que tal vez las metas de reducción a 5% (de energía total) no sean tan factibles, pero que tal vez no estamos tan lejos del objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 10%".
Las recomendaciones de la OMS proponen reducir la ingesta de azúcares libres a menos de 10% de la energía total, tanto en adultos como en niños.[5] Lo considera una recomendación fuerte, lo que significa que los efectos deseables de la adherencia a la recomendación superan sus consecuencias indeseables, y por lo tanto puede adoptarse como política.
La OMS determina también una recomendación adicional, catalogada como condicional -es decir aún sujeta de debate- para reducir los azúcares libres a menos del 5% de la energía total
Frente a estos objetivos, el Dr. Fisberg confía en que la solución al problema del alto consumo de azúcar vendrá de la educación infantil.
La educación sobre la alimentación, sostiene, no debe ser limitada a un único producto, "no hay buenos resultados con las restricciones a un único nutriente". Considera que disminuir el azúcar en los productos industrializados es solo parte de la ecuación, que las advertencias aun no demostraron su eficacia en las que se debe buscar el cambio y, resalta que no existe solución única; "es responsabilidad de todos, el estado, la familia, la industria, los sistemas de control".
"Si lo que dice este estudio se comprueba, y el principal exceso de azúcar proviene de hábitos personales u hogareños, es buena noticia, porque es más manejable. Cambiar hábitos es difícil, pero mucho más difícil es manejar el azúcar oculta en los alimentos altamente procesados", interpretó el Dr. Montero, quien también es docente en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Católica Argentina, en Buenos Aires, Argentina.
La alimentación altamente procesada se caracteriza por una densidad calórica excesiva y por ser rica en azúcares libres.[6] El azúcar se utiliza no solo para endulzar, sino también para estabilizar el contenido químico de la sal, reducir la acidez de los alimentos, retardar el endurecimiento del pan e inhibir el crecimiento bacteriano.
Datos del año 2000 dejaban en evidencia que los alimentos altamente procesados registraban altos volúmenes de ventas por persona en algunos países como Argentina (194,1 kg), México (164,3 kg) y Chile (125,5 kg), valores de 2 a 5 veces mayores que en otros países como Uruguay (60,6 kg), Bolivia (44,6 kg) y Perú (40,2 kg).[7]
Sin embargo, entre los años 2000 y 2013 las ventas anuales per cápita de productos altamente procesados aumentaron sostenidamente en todos los países latinoamericanos, excepto Argentina y Venezuela, donde hubo fluctuaciones asociadas a la crisis económica. Argentina está hoy, junto con México, entre los países con mayor consumo de alimentos altamente procesados. Un reflejo del cambio de los patrones de alimentación iniciado en países de ingresos altos, que ahora también impacta a países de ingresos medianos y bajos.
Intereses
La nutrición es un área con reconocidos problemas derivados de los intereses comerciales que en ocasiones llevaron a la desinformación e incluso publicación de trabajos científicos tendenciosos.[7]
Los autores del Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS) son parte de un conjunto de instituciones e investigadores que aceptan abiertamente los lazos con la industria, pero garantizan que eso no influye en los resultados.
"Todos los trabajos son publicados con la declaración clara de intereses en las revistas indexadas", dice el Dr. Fisberg.
"Este estudio fue inicialmente financiado por Coca Cola, que no tiene ninguna injerencia en los resultados, la metodología ni evaluación de datos, ni tampoco tienen contacto con los datos antes de la publicación. La empresa hizo el financiamiento inicial de los encuestadores y costos de material, y después no tuvo más participación. De hecho, la compañía se ha alejado de los trabajos. Los datos son abiertos y claros, y no nos preocupa si los resultados interfieren en los resultados económicos de alguna industria".
Al cuestionarle si considera que el azúcar es el nuevo tabaco, en términos de adicción, el Dr. Fisberg respondió: "Soy contrario a esa afirmación".
Por otro lado, el Dr. Montero sostuvo: "Sí, la comparación es válida. El azúcar y también las sustancias edulcorantes. El dulzor tiene efecto adictivo, promueve el consumo independiente de la substancia".
En opinión del Dr. Fisberg: "Hay que tener cuidado para poner toda la carga en un producto. Siempre hemos comido azúcar y sabemos que todo alimento comido en exceso puede ser dañoso. La combinación de alimentos, que pueden determinar un hábito más o menos sano, parece tener un efecto más importante en el estado nutricional que un único alimento", concluyó.
El Dr. Fisberg, los autores del trabajo, y el Dr. Montero declaran no tener conflicto de intereses. Para el desarrollo de esta investigación, ELANS y sus investigadores tuvieron el apoyo de un subsidio científico de la Coca Cola Company y apoyo del Instituto Instituto PENSI/Hospital Infantil Sabará, International Life Science Institute of Argentina, Universidad de Costa Rica, Ponti?cia Universidad Católica de Chile, Pontificia Universidad Javeriana, Universidad Central de Venezuela (CENDES-UCV)/Fundación Bengoa, Universidad San Francisco de Quito, y el Instituto de Investigación Nutricional de Perú. Ferrero ha aportado fondos para análisis estadístico y publicación de acceso libre. Los patrocinadores no han intervenido en el diseño, obtención, análisis, interpretación de datos, escritura, ni decisión de publicar los resultados.
"Es el primer trabajo latinoamericano con muestras representativas en cada uno de los 8 países", dijo a Medscape en Español el primer autor del trabajo, el Dr. Mauro Fisberg, Ph. D., pediatra brasileño del Hospital Infantil Sabará y Departamento de Pediatría, en la Escola Paulista de Medicina de la Universidade Federal de São Paulo (UNIFESP), en San Pablo, Brasil.
"Ahora se incorporó México, pero todavía estamos estandarizando la metodología". En México, la situación podría ser más marcada, ya que 64% de los hombres y mujeres mayores de 20 años superan las recomendaciones de azúcar, y esta cifra es aun superior en hombres (71%) y mujeres (85%) de 12 a 19 años.[2]
Estudio poblacional
Los datos provienen de un estudio poblacional multicéntrico en el cual se le pidió a 9.218 personas de 15 a 65 años que recordaran lo que habían consumido en las últimas 24 horas. Entrevistadores entrenados visitaron dos veces los hogares, solicitando además de los datos demográficos y la medición antropométrica, el consumo de comida y bebida de las últimas 24 horas, según métodos aceptados para ayudar a reducir el sesgo de memoria.[3] Los datos fueron analizados para definir el consumo de monosacáridos, disacáridos, y azúcar agregada durante la preparación y el procesamiento industrial.
Para la realización del trabajo internacional, más de 4.000 alimentos debieron ser previamente evaluados y estandarizadas. "Se debieron diferenciar hasta las bebidas industrializadas, porque la Coca Cola es diferente de la Inca Kola, y hay muchos productos regionales, como la Tubaína de Brasil", ejemplificó el Dr. Fisberg, que también es Coordinador del Centro de Nutriología y Dificultades Alimentarias en el Instituto Pesquisa e Ensino em Saúde Infantil (PENSI), en San Pablo, Brasil.
La metodología empleada presenta muchos otros desafíos. De acuerdo con el Dr. Fisberg, los participantes pueden tener un sobre o sub reporte. Siendo un reto aquellos que realizan sub reporte, "porque no omiten de manera consciente, sino que para ellos ese alimento o esa bebida no es importante".El sesgo atribuido al autoreporte (sobre o sub reporte) de los participantes, "apela a la memoria y hay lugar para exageraciones, olvidos y errores", agrega el Dr. Julio Montero, director de la Escuela Posgrado de Obesidad, de la Asociación Médica Argentina, presidente de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios, y quien no participó en el estudio. "Pero se supone que estos sesgos fueron minimizados. Por lo tanto, el resultado es orientador, puede ser utilizado para tener una idea de la situación y, además, los resultados obtenidos coinciden con los valores que ya registra la literatura", agregó el Dr. Montero.
"La cifra de 91,4 g/d suma unos 33 kg/año; ese número suena como una alarma que no puede dejar de oírse".
En todos los países, los hombres presentaron el mayor consumo de azúcar en términos absolutos (total e agregado), pero en términos relativos al consumo de hidratos de carbono y energético total, siempre eran las mujeres las que consumían más. Mujeres embarazadas y dentro de primeros 6 meses posparto fueron excluidas del estudio. En todos los países se verificó también que el consumo de azúcar es inversamente proporcional a la edad.
¿De dónde viene el azúcar que consumen los latinoamericanos?
"En este trabajo internacional publicamos el consumo de energía y azúcar adicionado, luego divulgaremos los análisis más detallados de los resultados por país, y referentes a las fuentes del azúcar, que eso lo más importante para que se pueda buscar un cambio", adelantó el Dr. Fisberg.
"De esos estudios ya sabemos que en todos los países las fuentes de azúcar son siempre muy parecidos. Provienen de las bebidas endulzadas, de las preparaciones caseras de dulces y postres, y hay una contribución importante de golosinas.
Las golosinas y las bebidas disminuyen a medida que aumenta la edad, pero las infusiones endulzadas aumentan en los adultos y mayores".
Los resultados, aun no publicados, de este Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS) traerían evidencias de que, de acuerdo con la clasificación de fuentes de consumo de azúcar agregada en Argentina, las infusiones (café, té, mate) serían muy importantes y empezaría en la adolescencia.
"El mate, particularmente, tiene otro problema", advirtió el Dr. Fisberg. "Al ser compartido entre varias personas, es muy difícil registrar el volumen de consumo, y el agregado de azúcar. Pero los datos mostraron que, en Argentina, el volumen de infusiones endulzadas fue mayor que en otros países".
En Argentina, Brasil y Chile, adelantó el médico, "se vio también bastante peso de la bebida industrializada, pero no tanto como en Estados Unidos o México, en los que la bebida es mucho más importante que la preparación de la comida".
Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud
"Los valores registrados son altos, pero para ser sincero, esperábamos valores de azúcar agregada aun mayores", reconoció el Dr. Fisberg. "Eso muestra que tal vez las metas de reducción a 5% (de energía total) no sean tan factibles, pero que tal vez no estamos tan lejos del objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 10%".
Las recomendaciones de la OMS proponen reducir la ingesta de azúcares libres a menos de 10% de la energía total, tanto en adultos como en niños.[5] Lo considera una recomendación fuerte, lo que significa que los efectos deseables de la adherencia a la recomendación superan sus consecuencias indeseables, y por lo tanto puede adoptarse como política.
La OMS determina también una recomendación adicional, catalogada como condicional ?es decir aún sujeta de debate? para reducir los azúcares libres a menos del 5% de la energía total
Frente a estos objetivos, el Dr. Fisberg confía en que la solución al problema del alto consumo de azúcar vendrá de la educación infantil.
La educación sobre la alimentación, sostiene, no debe ser limitada a un único producto, "no hay buenos resultados con las restricciones a un único nutriente". Considera que disminuir el azúcar en los productos industrializados es solo parte de la ecuación, que las advertencias aun no demostraron su eficacia en las que se debe buscar el cambio y, resalta que no existe solución única; "es responsabilidad de todos, el estado, la familia, la industria, los sistemas de control".
"Si lo que dice este estudio se comprueba, y el principal exceso de azúcar proviene de hábitos personales u hogareños, es buena noticia, porque es más manejable. Cambiar hábitos es difícil, pero mucho más difícil es manejar el azúcar oculta en los alimentos altamente procesados", interpretó el Dr. Montero, quien también es docente en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Católica Argentina, en Buenos Aires, Argentina.
La alimentación altamente procesada se caracteriza por una densidad calórica excesiva y por ser rica en azúcares libres.[6] El azúcar se utiliza no solo para endulzar, sino también para estabilizar el contenido químico de la sal, reducir la acidez de los alimentos, retardar el endurecimiento del pan e inhibir el crecimiento bacteriano.
Datos del año 2000 dejaban en evidencia que los alimentos altamente procesados registraban altos volúmenes de ventas por persona en algunos países como Argentina (194,1 kg), México (164,3 kg) y Chile (125,5 kg), valores de 2 a 5 veces mayores que en otros países como Uruguay (60,6 kg), Bolivia (44,6 kg) y Perú (40,2 kg).[7]
Sin embargo, entre los años 2000 y 2013 las ventas anuales per cápita de productos altamente procesados aumentaron sostenidamente en todos los países latinoamericanos, excepto Argentina y Venezuela, donde hubo fluctuaciones asociadas a la crisis económica. Argentina está hoy, junto con México, entre los países con mayor consumo de alimentos altamente procesados. Un reflejo del cambio de los patrones de alimentación iniciado en países de ingresos altos, que ahora también impacta a países de ingresos medianos y bajos.
Intereses
La nutrición es un área con reconocidos problemas derivados de los intereses comerciales que en ocasiones llevaron a la desinformación e incluso publicación de trabajos científicos tendenciosos.[7]
Los autores del Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS) son parte de un conjunto de instituciones e investigadores que aceptan abiertamente los lazos con la industria, pero garantizan que eso no influye en los resultados.
"Todos los trabajos son publicados con la declaración clara de intereses en las revistas indexadas", dice el Dr. Fisberg.
"Este estudio fue inicialmente financiado por Coca Cola, que no tiene ninguna injerencia en los resultados, la metodología ni evaluación de datos, ni tampoco tienen contacto con los datos antes de la publicación. La empresa hizo el financiamiento inicial de los encuestadores y costos de material, y después no tuvo más participación. De hecho, la compañía se ha alejado de los trabajos. Los datos son abiertos y claros, y no nos preocupa si los resultados interfieren en los resultados económicos de alguna industria".
Al cuestionarle si considera que el azúcar es el nuevo tabaco, en términos de adicción, el Dr. Fisberg respondió: "Soy contrario a esa afirmación".
Por otro lado, el Dr. Montero sostuvo: "Sí, la comparación es válida. El azúcar y también las sustancias edulcorantes. El dulzor tiene efecto adictivo, promueve el consumo independiente de la substancia".
En opinión del Dr. Fisberg: "Hay que tener cuidado para poner toda la carga en un producto. Siempre hemos comido azúcar y sabemos que todo alimento comido en exceso puede ser dañoso. La combinación de alimentos, que pueden determinar un hábito más o menos sano, parece tener un efecto más importante en el estado nutricional que un único alimento", concluyó.
El Dr. Fisberg, los autores del trabajo, y el Dr. Montero declaran no tener conflicto de intereses. Para el desarrollo de esta investigación, ELANS y sus investigadores tuvieron el apoyo de un subsidio científico de la Coca Cola Company y apoyo del Instituto Instituto PENSI/Hospital Infantil Sabará, International Life Science Institute of Argentina, Universidad de Costa Rica, Ponti?cia Universidad Católica de Chile, Pontificia Universidad Javeriana, Universidad Central de Venezuela (CENDES-UCV)/Fundación Bengoa, Universidad San Francisco de Quito, y el Instituto de Investigación Nutricional de Perú. Ferrero ha aportado fondos para análisis estadístico y publicación de acceso libre. Los patrocinadores no han intervenido en el diseño, obtención, análisis, interpretación de datos, escritura, ni decisión de publicar los resultados.

Referencias
1.Fisberg M, Kovalskys I, Gómez G, Rigotti A, y cols. Total and Added Sugar Intake: Assessment in Eight Latin American Countries. Nutrients. 22 Mar 2018;10(4). pii: E389. doi: 10.3390/nu10040389. PMID: 29565308. Artículo
2.López-Olmedo N, Carriquiry AL, Rodríguez-Ramírez S, Ramírez-Silva I, y cols. Usual Intake of Added Sugars and Saturated Fats Is High while Dietary Fiber Is Low in the Mexican Population. J Nutr. Sep 2016;146(9):1856S-65S. doi: 10.3945/jn.115.218214. PMID: 27511932. Artículo
3.Raper N, Perloff B, Ingwersen L, Steinfeldt, L, Anand J. An overview of USDA?s dietary intake data system. J Food Compos Anal. Jun-Ago 2004;17(3-4):545?555. doi: 10.1016/j.jfca.2004.02.013. Resumen
4.Silberman M, Moreno-Altamirano L, Hernández-Montoya D, Capraro S, y cols. Dietary patterns, overweight and obesity from 1961 to 2011 in the socioeconomic and political context of Argentina. Int J Food Sci Nutr. Feb 2017;68(1):104-116. doi: 10.1080/09637486.2016.1221384. PMID: 27559019. Resumen
5.Organización Mundial de la Salud. Ingesta de azúcares para adulto y niños. Directriz: Resumen. Publicado en el 2005. Disponible en: http://www.who.int/nutrition/publications/guidelines/sugars_intake/es/
6.Organización Panamericana de la Salud. Modelo de perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud. Publicado en el 2016. Disponible en: http://iris.paho.org/xmlui/handle/123456789/18622
7.Organización Panamericana de la Salud. Alimentos y bebidas ultra procesados en América Latina: tendencias, efecto sobre la obesidad e implicaciones para las políticas públicas. Publicado en el 2015. Disponible en: http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=11153%3Aultra-processed-food-and-drink-products&catid=7587%3Ageneral&Itemid=1969&lang=es
fecha:13 de abril de 2018

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5902590?nlid=121131_4001&src=WNL_esmdpls_180416_mscpedit_gen&uac=120961CT&impid=1608887&faf=1
Citar este artículo: Latinoamérica registra un elevado consumo de carbohidratos - Medscape - 13 de abr de 2018.


 
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