domingo, 13 de octubre de 2019
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Titulares

El alto índice de masa corporal y la adiposidad son factores de riesgo de alteración de la función renal

Dr. Javier Cotelo

MADRID, ESP. Un nuevo macroestudio publicado en The British Medical Journal indica que el índice de masa corporal por encima de 25 y el aumento de varios parámetros que miden la adiposidad son factores de riesgo independientes para la disminución de la tasa de filtración glomerular, y elevan la mortalidad por todas las causas, tanto si la función renal es normal, como si existe enfermedad renal crónica.[1]
El objetivo del estudio, liderado por la Johns Hopkins School of Public Health, en Baltimore, Estados Unidos, fue evaluar la asociación entre varios parámetros que medían la adiposidad (índice de masa corporal, perímetro de la cintura y relación cintura-altura) con la disminución de la función renal cuantificada por la disminución de la tasa de filtración glomerular estimada de ? 40%, el inicio de la terapia de reemplazo renal o una tasa de filtración glomerular estimada < 10 ml/min/1,73 m2, y también su asociación con todas las causas de mortalidad.
Se trata de un muy amplio metanálisis de cohortes de 40 países, con datos recopilados entre los años 1970 y 2017. El estudio incluyó 39 cohortes de población general adulta (total de 5?459.014 individuos), de las cuales 21 cohortes (594.496 participantes) tenían datos sobre el perímetro de la cintura, seis de ellas con sujetos de alto riesgo cardiovascular (n = 84.417); y 18 cohortes con pacientes con enfermedad renal crónica (n = 91.607).
Los principales resultados obtenidos durante un seguimiento promedio de ocho años 246.607 (5,6%) de los individuos incluidos en las cohortes de población general tuvieron una disminución de la tasa de filtración glomerular 18.118 (0,4%) y eventos de enfermedad renal terminal, además, un total de 782.329 (14,7%) sujetos falleció. Concretamente, en la población general, los índices de masa corporal de 30, 35 y 40 se asociaron con 18%, 69% y 102% mayor riesgo de disminución de la tasa de filtración glomerular, respectivamente, comparados con el índice de masa corporal de 25.
Al ajustar por edad, género, raza y consumo de tabaco actual, los hazard ratio de disminución de la tasa de filtración glomerular al comparar los índices de masa corporal 30, 35 y 40 con el índice de masa corporal de 25, fueron de 1,18 (intervalo de confianza de 95% [IC de 95%]: 1,09 - 1,27), 1,69 (1,51 - 1,89), y 2,02 (1,80 - 2,27), respectivamente. Estos resultados fueron similares para todos los subgrupos de tasa de filtración glomerular estimada.
Por otra parte, las asociaciones se debilitaron después del ajuste por comorbilidades adicionales, con hazard ratios respectivos de 1,03 (0,95 - 1,11), 1,28 (1,14 - 1,44), y 1,46 (1,28 - 1,67). Esto indica que la disminución de la tasa de filtración glomerular fue cualitativamente similar en los subgrupos por edad, género, raza, nivel de tasa de filtración glomerular, hipertensión y estado de diabetes, aunque la magnitud del riesgo fue menor en los individuos con diabetes y mayor en las cohortes asiáticas.
El ajuste para los mediadores potenciales atenuó la asociación entre el índice de masa corporal y la disminución de la tasa de filtración glomerular, aunque los índices de masa corporal de 35 y 40 permanecieron asociados con 28% y 46% más riesgo de disminución de la función renal, en comparación con el índice de masa corporal de 25. Las asociaciones entre el índice de masa corporal y la disminución de la tasa de filtración glomerular fue notablemente más débil en el grupo de alto riesgo cardiovascular y en las cohortes de enfermedad renal crónica. Los hallazgos fueron en gran medida consistentes en los análisis que usaron el perímetro de la cintura o la relación cintura-altura.
Asociación índice de masa corporal y riesgo de muerte
La asociación entre el índice de masa corporal y la mortalidad tuvo una representación en forma de J, con el riesgo más bajo para el índice de masa corporal de 25. En las cohortes con alto riesgo cardiovascular y enfermedad renal crónica (seguimiento medio de seis y cuatro años, respectivamente), las asociaciones de riesgo entre el índice de masa corporal más alto y la disminución de la tasa de filtración glomerular fue más débil que en la población general; y la asociación entre el índice de masa corporal y la mortalidad también tuvo una distribución en forma de J, con el riesgo más bajo para el índice de masa corporal entre 25 y 30.
En todos los tipos de cohortes, entre el perímetro de la cintura más elevado y una tasa de cintura-altura más alta se asociaron con la disminución de la tasa de filtración glomerular y fueron similares a las del índice de masa corporal; sin embargo, el mayor riesgo de muerte no se asoció con la circunferencia de la cintura más baja o con la proporción cintura-altura, como se observó con el índice de masa corporal.
Teorías sobre el daño renal en personas con obesidad

El Dr. José Manuel Valdivielso, responsable del Grupo de Investigación Traslacional Vascular y Renal del Instituto de Investigación Biomédica de Lleida, España, y coautor del estudio, comentó a Medscape en Español que en la cohorte general de personas con obesidad se deterioró más la tasa de filtración glomerular que en la de riesgo cardiovascular y enfermedad renal.
"Esto podría explicarse por varias teorías al respecto, pero ninguna ha sido probada rotundamente. Se cree que la obesidad aumenta el riesgo de enfermedad renal crónica a través de efectos adversos sobre la presión arterial, la resistencia a la insulina, la inflamación y la dislipidemia, o incluso directamente al alterar la hemodinámica sistémica y glomerular. En un estudio de esta magnitud es difícil tener datos uniformes en muchos parámetros debido a la complejidad del mismo", destacó.
"Por ejemplo, en el estudio carecíamos de datos uniformes sobre las tendencias en el control de la presión arterial y, por tanto, no se pudo examinar si era posible explicar parte de la disminución de la función renal. Tampoco logramos investigar si el descenso asociado a la obesidad en el filtrado se debió a la obesidad en sí misma o a otros factores determinantes como dieta y actividad física", añadió.
En cuanto al parámetro de adiposidad que tiene más peso en cuanto a mortalidad, el Dr. Valdivielso señaló: "Nuestro estudio confirma una posible ventaja de usar el perímetro de cintura sobre el índice de masa corporal al evaluar el riesgo de mortalidad en cohortes con enfermedad renal crónica. Tanto el índice de masa corporal elevada como el perímetro de cintura se asociaron con un mayor riesgo de mortalidad, pero no se observó un mayor riesgo de muerte en perímetros de cintura baja, a diferencia del índice de masa corporal".
El especialista continuó: "Esto se podría explicar porque los pacientes con enfermedad renal crónica tienen un mayor riesgo de malnutrición y pérdida de masa muscular, lo que potencialmente limita el uso del índice de masa corporal para estimar el riesgo".
El experto agregó que en este estudio "no se han buscado los factores asociados con la mortalidad, más allá del índice de masa corporal. Lo que se hizo fue ajustar por otros factores como edad, género, tabaquismo y raza; aun así, observamos que la asociación se mantenía. Este estudio pretende generar un debate sobre la importancia del control del peso en los pacientes con enfermedad renal crónica.
Lo más interesante en este momento, para dar continuidad a los hallazgos, sería realizar un estudio de intervención para confirmar que el control de la obesidad en esta población es capaz de detener, o al menos retardar, la progresión de la enfermedad renal crónica".
Riñón, comorbilidades y adiposidad
Por otra parte, la Dra. Assumpta Caixàs, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Obesidad, especialista ajena al estudio, manifestó a Medscape en Español que "el mecanismo exacto a través del cual la obesidad puede causar o empeorar la enfermedad renal crónica aún es poco claro. En la obesidad existe un probable mecanismo compensatorio de hiperfiltración para satisfacer las elevadas demandas metabólicas del mayor peso corporal".
"El aumento en la presión intraglomerular puede dañar la estructura del riñón y elevar el riesgo de enfermedad renal crónica a largo plazo. Además, algunas comorbilidades asociadas a la obesidad, como diabetes mellitus e hipertensión, contribuyen al deterioro de la función renal; sin embargo, existen efectos de la propia adiposidad que pueden impactar directamente sobre los riñones, inducidos por la actividad endocrina del tejido graso, mediante la producción de citoquinas inflamatorias, entre otros", puntualizó la Dra. Caixàs.
Asimismo, agregó: "Estos factores incluyen desarrollo de inflamación, estrés oxidativo, alteración del metabolismo lipídico, activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona, e incremento de la producción y resistencia a la insulina. La suma de todos ellos contribuirá al daño renal".
En cuanto a las personas con obesidad "metabólicamente sanas, existen y se estiman en aproximadamente 25% de la población total con obesidad. Se desconoce el motivo por el cual están más protegidas a sufrir comorbilidades, entre ellas, la diabetes, la hipertensión arterial y la enfermedad renal crónica", señaló la especialista.
Para no sobrecargar el sistema sanitario y prevenir el daño renal en el alto número de personas con obesidad, la Dra. Caixàs recuerda las pautas a seguir: dieta hipocalórica estándar (máximo 20% proteínas) para perder peso, acudiendo al nutricionista, médico de familia o endocrinólogo, para control, así como evitar las dietas hiperproteicas.
Beber mucha agua entre comidas para evitar la nefrolitiasis; la dieta debe contener alimentos ricos en calcio, estos no se deben evitar, ya que la dieta pobre en calcio puede favorecer la presencia de oxalatos en orina, y consecuentemente, cálculos renales. Practicar ejercicio físico regular al menos 3 horas a la semana, e incorporar la actividad física en la vida cotidiana. Controlar estrechamente la diabetes y/o la hipertensión si están presentes, acudiendo a los profesionales pertinentes implicados, que prescribirán los fármacos más adecuados para preservar la función renal.
Todos los autores han declarado financiación parcial de la National Kidney Foundationde Estados Unidos. Chang fue financiado por el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. La Dra. Assumpta Caixàs ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.
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Referencias
1. Chang AR, Grams ME, Ballew SH, Bilo H, y cols. Adiposity and risk of decline in glomerular filtration rate: meta-analysis of individual participant data in a global consortium. BMJ. 10 Ene 2019;364:k5301. doi: 10.1136/bmj.k5301.PMID: 30630856. Resumen
Fecha:25/1/2019
Fuente: Medscape. El alto índice de masa corporal y la adiposidad son factores de riesgo de alteración de la función renal - Medscape - 25 de enero de 2019.
https://espanol.medscape.com/verarticulo/5903606?nlid=127103_4001&src=WNL_esmdpls_190128_mscpedit_gen&uac=120961CT&impid=1870642&faf=1


 
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