miércoles, 8 de septiembre de 2021
 
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Alimentación sana

logo_boletinNo. 7 julio 2012


Las golosinas en la alimentación infantil

En los últimos años ha aumentado la preocupación acerca del rol que las golosinas juegan en la alimentación infantil. Estudios recientes utilizan diferentes terminologías para el concepto de golosinas. En términos prácticos las golosinas son aquellos alimentos industriales, nutricionalmente desbalanceados y con un alto contenido de hidratos de carbono, grasas y/o sal. Se enfatiza el desbalance de estos alimentos, así como en el término de comida chatarra concepto que además los relaciona con una categoría de alimentos percibidos socialmente como no saludables.

Otros términos asociados a golosinas utilizan criterios como el lugar o el horario en que son consumidos. Por ejemplo, "snacks" o "colación" se ha definido como alimentos consumidos fuera del horario de comida formal, alimentos comidos en un periodo de quince minutos o menos y tipos de comida específicos, en su mayoría golosinas. Un término a veces asociados al de golosinas es el de "comida rápida" de preparación uniforme y con ingredientes como queso, hamburguesas, pollo, pescado, pizza. Estas últimas preparaciones no necesariamente son nutricionalmente desbalanceadas.

Estudios recientes en animales experimentales muestran que la grasa y el azúcar son poderosas fuentes de recompensa neurobiológica; los alimentos densos en energía proveen más goce sensorial y más placer que los otros alimentos menos densos. Estudios clínicos en humanos sugieren lo mismo. La preferencia humana por el sabor del azúcar y la grasa es innata y/o adquirida muy tempranamente. Estudios con niños muestran que la familiaridad, el sabor dulce y la densidad energética en los primeros años son determinantes en las preferencias de estos alimentos en edades posteriores.

IMPACTO DE LAS GOLOSINAS EN LA SALUD

En las últimas dos décadas existen altas tasas de desnutrición y  de obesidad, en todos los grupos etarios. Es aún discutido el impacto, de las golosinas en a salud de niños y adolescentes. Existen estudios que avalan la hipótesis de una relación entre el incremento en el consumo de golosinas y colaciones con el aumento en la densidad total de energía consumida, tanto en adultos como en niños.

Se propone una conexión entre los patrones de consumo de snacks, el incremento en la densidad de energía de los alimentos consumidos con un sobreconsumo pasivo de energía y un incremento en la obesidad. Comparados con las comidas normales, las golosinas incrementan la densidad energética y la proporción de energía proveniente de la grasa e hidratos de carbono, mientras que son deficientes en otros nutrientes.

Se ha demostrado que el consumo de bebidas en niños está asociado con un aumento en la obesidad; se observa en paralelo un reemplazo de la leche en la dieta resultando en déficit de calcio y un aumento en las caries dentales asociado también al consumo de snacks dulces. El consumo de carbohidratos en forma líquida no compensa la energía gastada, produciendo un balance energético positivo. Se hace imprescindible una educación que enseñe a comer más cereales, frutas y verduras.

Es importante que las estrategias preventivas para atacar problemas de salud comiencen en los primeros años de vida, tomando en cuenta el efecto de la cultura en la formación de prácticas alimentarías. Los países nórdicos han tenido éxito en la modificación de los hábitos de consumo de su población a través de políticas que han apuntado al incentivo del consumo de alimentos saludables por subsidios o impuestos a determinados productos, políticas de fomento de la producción y venta de estos alimentos y campañas de educación nutricional.

En este sentido es importante dar el impulso a acciones destinadas al apoyo de la producción, comercialización y publicidad de alimentos saludables, de manera que puedan competir con las golosinas. Son necesarias intervenciones educativas tempranas para informar a los padres acerca de las golosinas y colaciones y su composición nutritiva.

También es importante discutir el rol de los medios de comunicación en los patrones alimentarlos de la población, en especial el impacto que tienen en los niños y la toma de conciencia de la influencia en la decisión de compra y en el consumo familiar de estos productos.

Fuente: Rev. chil. pediatr. v.77 n.2. 2006

 
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