|
Insomnio: generalidades y alternativas terapéuticas de última generación
Abr 2018
Habitualmente el Insomnio es una condición persistente, por lo que sus potenciales consecuencias son muy significativas. Las evidencias muestran que tiene un gran impacto sobre el funcionamiento diurno y sobre la salud de la persona, al igual que mayores costos económicos para la sociedad.
Disminución de la calidad de vida
- Fatiga diurna o somnolencia
- Rendimiento disminuido en evaluaciones cognitivas
- Aumento del ausentismo laboral
- Alta probabilidad de requerimientos de beneficios por incapacidad o licencias médicas
- Alto riesgo de desarrollar depresión
- Alto riesgo de hipertensión y enfermedad cardiovascular
El riesgo de desarrollar un episodio depresivo mayor aumenta en un rango entre 17 y 50% de los pacientes con un insomnio de al menos dos semanas de duración. El Insomnio se asocia además a un alto riesgo de enfermedad cardiovascular: un extenso estudio prospectivo, poblacional, de más de 11 años de seguimiento, mostró que pacientes con antecedentes de infarto agudo al miocardio con Insomnio, tenían un mayor riesgo de presentar infartos recurrentes al miocardio (factores ajustados según características demográficas y de salud, tales como diabetes, presión arterial, tabaquismo y consumo de alcohol.
Una asociación menos clara existe entre Insomnio y riesgo aumentado de hipertensión arterial. Por lo anterior, algunos autores señalan que el Insomnio estaría ligado a un mayor riesgo de mortalidad.
El tratamiento de elección para el insomnio debe considerar las características farmacológicas del medicamento y los factores clínicos relacionados con el paciente. Medicamentos de vida media corta, que se asocian a una mayor rapidez en el inicio de acción, debiesen indicarse especialmente en pacientes con dificultad para conciliar el sueño. Por el contrario, fármacos de vida media más prolongada, debiesen indicarse para los insomnios de mantenimiento o despertar precoz. El mecanismo de acción del fármaco también es relevante en el momento de seleccionar el tratamiento. Un ejemplo lo constituye personas con insomnio asociado a alteraciones del ritmo circadiano, lo ideal es seleccionar fármacos que regulan el ciclo sueño-vigilia, o fármacos antidepresivos sedantes, para aquellos pacientes que están cursando con un cuadro de tipo depresivo. Factores clínicos relacionados con el paciente incluyen: tipo de insomnio, edad del paciente, respuesta a tratamientos previos y el costo económico de estas terapias.
En relación al seguimiento de los pacientes, se recomienda un control periódico, especialmente con uso de agentes sedantes, para objetivar su adecuado uso y reforzar y potenciar todas las medidas no farmacológicas.
Fuente: clinicalkey
|