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Políticas, Estrategias y Programas.

Editado por la Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba. Ciudad de La Habana. Diciembre 1998 El Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba se complace en poner a su consideración este documento donde en forma resumida se abordan las Políticas, Estrategias y Programas Priorizados del Sistema Nacional de Salud, con los cuales se enfrenta en estos difíciles tiempos al reto de mejorar el estado de salud de la población cubana.

La reforma del sector de la salud

Sistema Nacional de Salud (SNS) cubano viene realizando importantes reformas a partir de los años 60, como parte fundamental de las transformaciones del período revolucionario y no como una imposición de los tiempos actuales de unipolaridad, globalización, crisis económicas, demandas de equidad social, sino como una necesidad del propio espíritu de la revolución, como reflejo del respeto más absoluto de uno de los derechos humanos más importantes de todo ciudadano del mundo.

La reforma sectorial más que un hecho eventual ha sido un proceso permanente, ya que desde los inicios del proceso revolucionario comenzó la creación del Servicio Médico Rural, la de las Areas de Salud y del propio Sistema Nacional de Salud, llevó a los lugares apartados la acción de un nuevo trabajador de la salud, de un nuevo derecho del ciudadano por primera vez hecho realidad. Nuevas formas del sistema se fueron haciendo presentes durante más de treinta años, que han respondido a nuevas necesidades y realidades, sin dejar de luchar por la erradicación de toda imperfección que fuera detectada, en su constante quehacer por brindar lo mejor en salud para toda la sociedad.

El único proyecto concebible para garantizar un pueblo saludable, como es el caso de Cuba, depende de un Sistema Nacional de Salud consolidado y después de fortalecido acompañado de cambios profundos en lo social y económico, que incluya educación para todos, dignificación de la vida humana con trabajo, viviendas, mejores condiciones de vida, cambios profundos en la vida económica de la nación, seguridad de los derechos de la población y otros que hoy son conquista indiscutible de la revolución cubana.

Culpar al sistema social existente en nuestro país de las dificultades económicas que presenta Cuba en el momento actual, es no sólo una mentira histórica sino una agresión política. Durante más de tres décadas se ha resistido toda amenaza, pretensiones de presiones y chantajes por demostrar tanto avance en lo social y económico con igualdad y equidad para cualquier ciudadano del país.

Las consecuencias sobre la situación y los servicios de salud de la crisis económica de los últimos años, los cambios en el contexto nacional y las transformaciones que lleva adelante el país a partir de 1989, así como el proceso de perfeccionamiento del estado, son las razones fundamentales que justifican actualmente un nuevo momento de reforma del sector.

El Ministerio de Salud Pública, rector del Sistema Nacional de Salud ha trazado una estrategia para dar respuesta a los problemas, emergentes y remergentes. Se persigue incrementar la eficiencia y calidad en los servicios, garantizar la sostenibilidad del sistema, especialmente en términos financieros y, aunque se ha alcanzado un alto nivel de equidad, seguir estudiando y trabajando para eliminar pequeñas desigualdades reducibles en la situación de salud y la utilización de los servicios entre regiones y grupos de población.

La salud pública en Cuba es un logro de la revolución y del socialismo; salvar las conquistas de salud y de la calidad de vida del pueblo cubano es salvar la Revolución, por ello no podemos renunciar a rescatar los aspectos de los servicios que se han deteriorado, producto del impacto material del periodo especial y consciente de la responsabilidad para con la calidad de vida de nuestro pueblo; insatisfechos permanentes con los resultados obtenidos, es nuestro deber continuar trabajando por la recuperación y desarrollo del Sistema Nacional de Salud.

Inicio


Reorientación estratégica del Sistema Nacional de Salud en el nuevo momento de reforma sectorial del país. Implicaciones económicas.

La desaparición de la Unión Soviética y el resto de los países socialistas europeos, con los cuales manteníamos un intercambio económico justo privó dramáticamente a Cuba de los mercados seguros de más del 80% de nuestras importaciones con esos países, de ellos, el 63% de los alimentos  que consumía la población , el 75% de los requerimientos para el proceso inversionista, el 98% de las fuentes de petróleo, el 86% de las materias primas y el 80% de maquinarias y equipos, que aseguraron junto al esfuerzo de todo un pueblo, los crecimientos en lo social y económico durante casi 30 años aún teniendo un bloqueo por parte del gobierno de los Estados Unidos.

El bloqueo impuesto a nuestro país a partir de 1962 con la Ley del Embargo, dictada por el gobierno de los EE.UU. hacia Cuba, que prohibe la adquisición de productos farmacéuticos, equipos médicos y materias primas requeridas para su fabricación en laboratorios o empresas cubanas, se ha ido recrudeciendo progresivamente a través de la Ley Torricelli y es más reciente la Ley Helms Burton, las que han ocasionado cuantiosas pérdidas económicas de una manera indiscriminada, afectando directa o indirectamente todas las actividades del sistema de salud, sin hacer distinción en situaciones excepcionales como las epidemias y situaciones de emergencias y socorros.

Sin lugar a dudas estas medidas han tenido como objetivo atentar contra la salud de nuestros niños, ancianos, embarazadas y población en general.

Al promulgarse la Ley Torricelli, numerosas firmas extranjeras que tradicionalmente nos habían vendido equipos médicos o sus componentes rompieron los vínculos comerciales con Cuba o suspendieron sus operaciones ya conveniadas por denegar el Departamento del Tesoro de los EE.UU. las licencias de exportación, por ser subsidiarias de alguna transnacional norteamericana o contar los equipos con componentes de fabricación de dicho país.

Lo más grave, es que a pesar del repudio generalizado que provoca el bloqueo, no sólo persiste sino que se pretende incrementar con nuevas leyes y medidas para eliminar los logros alcanzados por la Revolución Socialista en estos treinta y ocho años.

El bloqueo trajo como consecuencia los siguientes hechos, que dificultaron o imposibilitaron adquirir insumos, equipos y medicamentos en territorio de los Estados Unidos:

Al no tener acceso a las fuentes de financiamiento internacionales (Banco Mundial, FMI, BID y otros), los créditos que se obtienen son con altos intereses o los productos deben comprarse en efectivo, lo que lleva implícito limitar las posibilidades de satisfacer las necesidades aunque exista la voluntad política y del estado de la compra de éstas.
  • Los fletes de los productos comprados en mercados alejados a nuestra ubicación geográfica encarecen el costo final de los mismos, a lo que debe agregarse que no todos los armadores y compañías de fletes corren el riesgo a ser sancionados por tocar puertos cubanos con los productos que compramos. Sólo por concepto de traslados de Europa y Asia hacia Cuba, anualmente pagamos como promedio más de tres millones de usd.

La sistemática acción del bloqueo para que nuestros productos y servicios no se exporten, ocasiona un freno al desarrollo económico del país, tal acción expresa una falta extrema de ética, humanismo y también una burla a las disposiciones del Derecho Internacional.

Cuba, adopta en plena crisis económica un conjunto de medidas orientadas a mantener los logros de la revolución cubana, sin tener que aplicar " las recetas neoliberales" impuestas por la mayor potencia mundial, pues considera que la responsabilidad del estado con su pueblo es lograr satisfacer sus necesidades y elevar el bienestar de las familias, los ciudadanos y toda la sociedad.

Las medidas están orientadas hacia la consecución de mayores beneficios económicos y sociales para todos por igual, haciendo énfasis en los beneficios a los grupos más vulnerables, es decir, al niño, la mujer y los ancianos.

El Sistema de Salud de Cuba sufrió durante el periodo 1990-1996 los efectos restrictivos en la disponibilidad de recursos por la crisis económica mundial y la desaparición de la antigua URSS y de los países de Europa socialista, las consecuencias de la aplicación de políticas neoliberales en América Latina y el recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por el gobierno de los EE.UU. El mantener la priorización de la salud del pueblo ha constituido un reto y objetivo estratégico para toda la sociedad y el estado.

Para lograrlo se ratificaron dos principios elementales de la salud pública cubana:
  1. Que el sistema de salud continuará siendo totalmente financiado por el presupuesto estatal.
  1. Mantener la cobertura y la accesibilidad total a los servicios de salud por la población mediante la gratuidad.
No obstante, existen un conjunto de razones fundamentales que justifican un momento de renovación del sector en la salud en Cuba, entre ellas, el deterioro físico de muchas instituciones del sector, falta de capacitación gerencial para la conducción del sistema de salud a nivel de las unidades y, por ende, la necesidad de revitalización del mismo y en consecuencia, la insatisfacción de la población. Hoy acometemos un conjunto de renovaciones en el sector, sin enfoques neoliberales ni medidas que afecten a la población, sino por el contrario con medidas que brinden mayor cobertura, accesibilidad, equidad y calidad, satisfaciendo las demandas y necesidades de nuestro pueblo pero buscando eficiencia dentro del sector.

En consecuencia con ello los recursos financieros del presupuesto del estado, deben continuar contribuyendo a garantizar los objetivos de desarrollo previstos del sector salud que seguirá siendo su principal fuente de financiamiento.

En el cuadro no. 1 se observan los gastos del sector salud entre 1990 y 1996, y se puede apreciar como ésta fue priorizada en la asignación de los recursos, pues creció en forma muy significativa el gasto en salud como porcentaje del PIB y el gasto en salud como porcentaje del presupuesto estatal, lo que evidencia que el sistema mantuvo su prioridad, mientras que se restringían o limitaban otras actividades y ramas del presupuesto estatal.


Cuadro no. 1 Gastos del sector de la salud y su comparación con el PIB y el presupuesto del estado. Período: 1990-1996.

 

 

Año

Gasto
(MMP)

Gasto
por Hab.

Gasto en Salud como % del PIB*

Gasto en Salud como % del Presupuesto Estatal

1990

1045.1

98.6

5,3

6.6

1991

1038.5

97.1

6,4

6.3

1992

1038.9

96.2

7,0

6.6

1993

1175.8

107.9

7,8

7.4

1994

1166.4

106.0

6,1

7.5

1995

1221.9

111.1

5,6

8.0

1996

1310.1

119.1

5,7

9.6

1997

1382,9

125,3

6,0

10,9

Fuente: Centro de Investigaciones Financieras del Ministerio de Finanzas y Precios. Basado en los Informes de Liquidación del Presupuesto del Estado.
(*): A precios constantes.


Los gastos que asume la economía familiar son los medicamentos prescritos a pacientes ambulatorios, las prótesis auditivas, estomatológicas y ortopédicas, los sillones de ruedas, muletas, artículos similares y los lentes. En todos los casos, los precios a la población son bajos y subsidiados por el estado. Aquellas personas de bajos ingresos reciben ayuda monetaria y artículos que incluyen medicamentos y prótesis.

Entre los años 1990 y 1994 se manifiesta una reducción de los gastos de la atención hospitalaria y un incremento de los destinados a la atención primaria. En 1994 un 36.1% de los gastos corrientes correspondieron a la atención primaria y un 45.2% a atención hospitalaria en comparación con un 32.4% y un 52.7%, respectivamente, en 1990.

Si n embargo, ha existido una sensible disminución del gasto en inversiones que en 1994 representó sólo el 3.1% del gasto total. Esta situación va unida a la falta de mantenimiento constructivo a las unidades y en consecuencia un incremento del deterioro de las mismas.

El financiamiento en divisas para la importación de los suministros necesarios fue negativamente impactado por la pérdida de la capacidad importadora, debido a la desaparición de los países socialistas europeos y la URSS con los cuales obteníamos los suministros (ejemplo, materiales de envase para la industria farmacéutica y equipamiento tecnológico no médico) provenientes de esos países y que se dejaron de recibir, lo que se tradujo en la insuficiencia de medicamentos, materias primas para la industria farmacéutica, material gastable de uso médico, piezas de repuestos para equipos tecnológicos médicos y no médicos, y también la ausencia de importación de equipos, todo lo cual originó afectaciones al sistema de salud y un importante deterioro de las unidades asistenciales.

En el cuadro no. 2 se observa la tendencia de la disponibilidad total de divisas por el sector durante el periodo 1989-1997.

Cuadro no. 2 Financiamiento del sector salud en divisas convertibles.

AÑO

GASTO REAL
(MMUSD)

ESTRUCTURA PORCENTUAL CON RELACION A 1989

1989

227.3

100.0

1990

127.3

.....

1991

98.0

.....

1992

70.7

.....

1993

66.9

.....

1994

90.1

39.6

1995

108.0

47.5

1996

126.6

55.7

1997

112,3

49,4

Fuente: Dirección de Planificación y Economía. MINSAP

Hasta 1993 el marco en divisas asignado al Ministerio de Salud Pública sólo se utilizaba para la importación de medicamentos, materias primas farmacéuticas y material gastable y otros de uso médico, recibiéndose el resto de los productos de los llamados organismos balancistas sin gasto directo en divisas para el MINSAP. La cifra correspondiente a 1989, año anterior a que comenzaran las afectaciones, se obtuvo de una investigación realizada al efecto, lo cual no está disponible para el resto de los años 1990-1993, en que sólo se tiene la información de lo asignado al MINSAP y por tanto no son comparables.

El efecto restrictivo que de esta disminución objetiva de la capacidad importadora de suministros para el sector salud, aún en las condiciones más complejas y despiadadas que el criminal bloqueo y guerra económica que el gobierno de los EE.UU. han impuesto a Cuba, reducen aún más la capacidad adquisitiva de productos para la salud entre un 20% y 30% al tener que adquirirlos en mercados lejanos y en condiciones de sobreprecio.

No puede obviarse que el Sistema de Salud necesita de un incremento sustancial de los recursos que le permitan garantizar los suministros necesarios e iniciar un proceso de recapitalización de sus instituciones y su equipamiento tecnológico.

Un esfuerzo significativo se viene realizando en incrementar las fuentes propias del Sistema Nacional de Salud que generan ingresos en divisas que de un 4% de aporte en 1994 han incrementado su participación significativamente.

Las donaciones en productos y efectivos han contribuido a mejorar la situación crítica confrontada en la capacidad adquisitiva, el esfuerzo realizado por gobiernos, ONGs y Organismos Internacionales, Asociaciones de Solidaridad con Cuba y personalidades y amigos de Cuba han sido un logro importante de la solidaridad y la amistad mantenida durante estos años de revolución, expresada en varios foros al reconocer los avances del sistema de salud cubano a un ritmo impresionante, en un campo en que hay tantas necesidades a nivel mundial y todo lo útil para elevar la calidad de vida de nuestro pueblo. Hoy que nuestro país necesita continuar avanzando en el campo de la salud, son muchos los amigos que contribuyen y nos acompañan en este reto histórico con la humanidad y en especial con este pueblo trabajador y combativo por preservar las conquistas de la revolución.

Estas donaciones de los gobiernos, agencias y organizaciones no gubernamentales han sido voluntarias y por propia decisión, a los cuales reconocemos y respetamos por tales decisiones en los momentos más críticos que ha tenido el sistema de salud.


Inicio


Prioridades estratégicas del Sistema Nacional de Salud con la participación social y la decisión política.


Cuba ha establecido las estrategias y programas priorizados del Sistema Nacional de Salud para el periodo 1995 al 2000, con el objetivo de continuar el desarrollo sostenible de su sistema y alcanzar mejores indicadores de salud para toda la población.

El Ministerio de Salud Pública se ha dado a la tarea de desarrollar un proceso de consolidación, reforma y modernización del sistema con nuevos métodos y estilos de trabajo para garantizar uno de los derechos del pueblo cubano, considerando vital incrementar la participación de la comunidad en las gestiones y las acciones de salud. Es por ello que se han constituido para impregnarle a la salud pública cubana: más revolución y más socialismo, los consejos de salud.

En la proyección estratégica actual, se adoptan formas participativas como son los consejos de salud nacional, provincial, municipal y consejos populares por la salud, como órganos de coordinación intersectorial a esos niveles, para lograr la verdadera descentralización, intersectorialidad, participación social, movilización de recursos y otros efectos de mayor impacto médico, económico y social, a través del análisis de la situación de salud y la canalización de las soluciones.

En tal sentido se refuerza el papel del movimiento de municipios por la salud o comunidades saludables, como espacio para el desarrollo de las estrategias de promoción y prevención a nivel local, a cuyos fines se creó la red cubana.

A partir del análisis de las políticas nacionales y de la situación económico social actual del país, de las condicionantes demográficas, higiénico ambientales, del estilo de vida y de las mortalidad y morbilidad de la población, así como de la estructura, organización y funcionamiento del Sistema Nacional de Salud, analizando sus fortalezas y potencialidades, pero sobre todo sus debilidades e insuficiencias, y el nivel de insatisfacción de nuestro pueblo, se elabora una estrategia para el sector salud.

El Ministerio de Salud Pública se ha dado a la tarea de desarrollar un proceso de renovación del sector, sin enfoques neoliberales ni medidas que afecten a nuestra población buscando lograr una mayor eficiencia. En este sentido establece la proyección para el desarrollo estratégico desde 1995 hasta el año 2000, el cual ha transcurrido por un proceso en cuya ruta crítica pueden identificarse diferentes etapas que pudieran concretarse de la manera siguiente:

Inicio


Primera etapa diagnóstica (1994-1995).


Se realiza el análisis del sector salud para Cuba con la participación de más de 100 expertos cubanos y que contó con la asesoría técnica de consultores de OPS/OMS. Este análisis posibilitó conocer la situación actual en aquellos momentos e identificar la problemática basada en el ambiente externo al sistema considerando el entorno político económico y social del país, el marco institucional y el financiamiento y gastos del sector salud, analizando el ambiente interno, considerando el perfil epidemiológico, la situación de la reforma, el fomento de la salud y la regulación sanitaria, los servicios de salud, el desarrollo tecnológico, la formación y perfeccionamiento de los recursos humanos, valorando también el potencial científico técnico existente en el país.

La elaboración del documento final y sus conclusiones han servido de base para la elaboración de las Estrategias y Programas del Sistema Nacional de Salud, los cuales están recopiladas en el documento de trabajo denominado Carpeta Metodológica del MINSAP.

El análisis del sector salud fue el momento de la identificación de la problemática de salud y fue presentado y validado en el Seminario de Consulta y Consenso celebrado en la Ciudad de La Habana los días 29 y 30 de abril de 1996 con la participación de agencias y organismos de las Naciones Unidas y representantes diplomáticos invitados al evento. También se presentó un resumen ejecutivo del análisis sectorial de salud como parte del proceso de validación de la problemática existente.

La primera etapa culminó a finales del primer semestre de 1995 con la celebración de la Primera reunión metodológica en la que se fueron identificando además de los principales métodos y estilos de trabajo, la necesidad de consolidar grupos de trabajo, desarrollar un amplio proceso de descentralización ejecutiva, desempeñar un trabajo eficiente y promover la participación comunitaria e intersectorial.

Como resultado de tal proceso: aprovechando las oportunidades que brinda el estado cubano; neutralizando las amenazas externas, fundamentalmente en los aspectos económicos, derivados del doble bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos; recurriendo a las fortalezas del Sistema Nacional de Salud para continuar su consolidación y desarrollo; disminuyendo y eliminando sus debilidades internas; el MINSAP identificó cinco estrategias y cuatro programas priorizados que han regido hasta el momento la actividad del Sistema Nacional de Salud para la consecución de los propósitos y objetivos fundamentales de la salud pública.

Inicio


Las principales estrategias y programas que se ha propuesto priorizar el Ministerio de Salud Pública son las siguientes:

A. Estratégias.


1. Reorientación del Sistema de Salud hacia la atención primaria y su pilar fundamental, el médico y la enfermera de la familia.
La atención primaria de salud, comprende un conjunto de procederes y servicios de promoción, prevención, curación y rehabilitación, así como la protección de grupos poblacionales específicos y el abordaje de problemas de salud con tecnologías apropiadas de este nivel de atención, dirigido al individuo, la familia, la comunidad y el medio.

La atención primaria de salud en Cuba ha sentado precedentes en la salud pública internacional, por su carácter novedoso y futurista, especialmente con la implantación y desarrollo del modelo de atención de medicina familiar a partir de 1984.

El programa del médico y la enfermera de la familia, se ratifica como el eje del actual desarrollo estratégico, orientándose el resto de las estrategias a partir y en función de ella.

Este modelo de atención es la mayor fortaleza y potencialidad que tiene nuestro sistema de salud. Podemos afirmar que por su existencia, a su filosofía, a sus bases teóricas y a lo que ha podido proporcionarle al sistema se han logrado mantener los indicadores de salud y satisfacer las necesidades de la población y constituir un pilar básico de la salud pública cubana.

Actualmente en los países desarrollados y en vías de desarrollo se está planteando el necesario fortalecimiento de la atención primaria de salud, como una estrategia fundamental para hacer más eficientes y prácticos los sistemas de salud, además para realmente prevenir las enfermedades y promover estilos de vida más saludables.

Contamos con más de 28,000 médicos de la familia, distribuidos en todo el país, es decir, más del 97% de la población cubana está cubierta con un médico y enfermera de la familia. Existen 381 áreas de salud con cobertura completa con el programa del médico de la familia y se espera alcanzar el 100% en los próximos años.

La reorientación se hará en dos sentidos: el primero en el orden técnico imprimiendo un enfoque dialéctico, posibilitando dar más recursos materiales, hacer ciertas inversiones y darle mayor capacidad resolutiva técnica al médico de la familia para la atención a la población y tener como efecto positivo menor número de ingresos; el segundo en desarrollar la participación de la comunidad en esas tareas de salud a través del movimiento municipios y comunidades por la salud, para lo cual ya está creada la red cubana, integrada como una estrategia de la salud pública cubana y con la constitución de los consejos nacionales, provinciales y municipales de la salud y la estrategia de los consejos populares por la salud.

2. Revitalización de la atención hospitalaria

Durante la década de los años 80, el país realizó un gran esfuerzo por ampliar y modernizar la red de servicios hospitalarios, lo que implicaba mejorar coberturas, accesibilidad, capacidad, confort e incorporar las más novedosas tecnologías. Así alcanzamos un total de 283 hospitales y 66 948 camas de asistencia médica en 1997.

Como expresión del impacto logrado por el desarrollo de la medicina familiar descendieron en los servicios hospitalarios los ingresos, las consultas de urgencias, las intervenciones quirúrgicas y los medios auxiliares de manera importante. No obstante las medidas de ahorro y racionalización de recursos impuestas por el período especial han influido en la capacidad de enfrentamiento ante los problemas en las unidades hospitalarias del sistema.  

Durante la etapa de 1990-1993 los hospitales se han deteriorado desde el punto de vista material; hay dificultades con equipos médicos y no médicos, así como limitaciones de recursos que aseguran algunas actividades vitales del hospital. Se ha planteado la necesidad de un programa para ir rescatando progresivamente la vitalidad hospitalaria en sus aspectos organizativos, dinamismo, eficiencia, calidad de la atención y el nivel de satisfacción de la población.

La recuperación hospitalaria, con un enfoque económico del trabajo hospitalario, en la solución de los problemas de salud a este nivel va encaminada a incrementar la calidad de la atención médica; incrementar la eficiencia del trabajo de las instituciones; elevar la satisfacción de la población con los servicios y propiciar la proyección comunitaria del hospital.

Por otra parte se realizará un redimensionamiento del número de camas hospitalarias con el objetivo de hacer más eficiente el aprovechamiento de este recurso.

3. Reanimación del trabajo de los programas de tecnología de punta e Institutos de investigaciones.


Cuba ha desarrollado un grupo de programas de atención de primer nivel para garantizar la salud de la población, tales como programas del cáncer, insuficiencia renal, los cardiocentros, el diagnóstico precoz de las afecciones congénitas, prenatales, de sangre y hemoderivados y otros para los cuales es necesario garantizar ciertas inversiones, organización, inteligencia y creatividad. En este sentido es importante el papel que ha jugado y jugará la ayuda del exterior, que se está recibiendo, siendo aún necesario movilizar recursos externos y trabajar para organizar y poner en función de esta estrategia.

4. Desarrollo del Programa de Medicamentos y Medicina Natural y Tradicional


Constituye una estrategia prioritaria para el sistema de salud, la capacidad para producir en Cuba el 80% de los 900 renglones que tiene el formulario cubano, con la cual podemos ahorrar 4 ó 5 veces el costo que representarían estos medicamentos adquiridos en el exterior. Se trabaja en la actualidad en 91 fármacos y vacunas indispensables, cuya disponibilidad pone en riesgo la vida de pacientes y en 349 medicamentos que junto a los anteriores constituyen el cuadro básico de medicamentos del país, el resto de los productos que circulan (470 fármacos hay algunos medicamentos de especialidades o para el tratamiento especial de algunas enfermedades de muy baja frecuencia. Es una prioridad del sistema la identificación y producción de los medicamentos vitales que no pueden faltar y que la población necesita realmente. El enfoque fundamental es tratar de reducir la falta de medicamentos y eliminar todas las situaciones o problemáticas posibles en la ruta crítica.

También es estratégico para el sistema de salud impulsar la medicina tradicional y natural con todo el rigor científico y aunque se avanza, el objetivo fundamental es tener capacidad de producción local y desarrollar un grupo de técnicas como acupuntura, dígitopuntura, laserterapia, balneoterapia, es decir, un grupo de técnicas que están sustituyendo con más inocuidad el enfoque de la medicina clásica. Otro aspecto es la tecnología médica cubana, desarrollada en el país y que con poca inversión puede sustituir e incluso ayudar a dar un salto a la salud pública.  

5. Atención priorizada a objetivos vitales del sistema como  son:


  • Estomatología

    La atención estomatológica ha sufrido deterioro debido a la carencia de recursos materiales, por ser un área especializada y de alta demanda de importaciones. La necesidad básica es adquirir los elementos necesarios para los servicios básicos y la prevención y promoción de la salud bucal.

  • Servicios de óptica

    La actividad de óptica ha mostrado un deterioro significativo. Esta actividad es de gran repercusión social, casi una de cada cinco personas requieren de estos servicios, la población cubana envejece, se instruye y cada día fomenta más las actividades intelectuales, por lo que los requerimientos de espejuelos aumenta cada día más. Por esta razón se elaboró por el sistema de salud un programa integral de óptica para la solución de la problemática actual, mediante una correcta organización de estos servicios, adquisición de materiales, piezas de repuesto y equipamiento para la actividad que garantice la atención de la población.

  • Sistema integrado de la urgencia y la emergencia médica

    Con el objetivo de incrementar el nivel de resolución de las acciones de salud y acercar aun más los servicios de salud a la población se viene desarrollando en el país una experiencia en los servicios de atención de urgencia que contribuirá significativamente a perfeccionar y hacer más eficientes los planes para situaciones excepcionales en todas las premisas de desastres.

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    B. Programas

    1. Programa materno infantil

    Constituye una tarea de primer orden para el sistema de salud. La obra de la revolución en la salud pública cubana ha priorizado siempre a los grupos poblacionales de riesgo, así han sido destacadas las acciones sociales y de salud con relación a la mujer y los niños. Los principales logros obtenidos en los indicadores que reflejan el estado de salud materno infantil en Cuba están implícitos en la mayoría de las acciones sociales, culturales y de desarrollo económico, dentro de una voluntad política y de la no discriminación de mujeres y niños, quienes gozan de ventajas y programas de educación, cultura y otros dentro de la sociedad y que incrementan integralmente el estado materno infantil saludable.

    En lo que concierne al sector salud la estrategia fundamentalmente estará encaminada a mejorar la calidad de la salud reproductiva de la mujer o la pareja, trabajar en la disminución de enfermedades asociadas al embarazo, bajo peso al nacer, afecciones perinatales, infecciones respiratorias agudas, accidentes, lactancia materna, y diagnóstico precoz del cáncer cérvico-uterino.

    2. Enfermedades crónicas no transmisibles

    El perfil epidemiológico nacional se caracteriza por el predominio de la mortalidad por enfermedades crónicas no transmisibles. Las enfermedades del corazón, los tumores malignos, las enfermedades cerebrovasculares y los accidentes, representan casi las dos terceras partes de todas las defunciones que se producen en el país. Además merecen mencionarse por su morbilidad la diabetes mellitus, la cirrosis hepáticas, el asma y la hipertensión arterial. Estas enfermedades se encuentran relacionadas con los hábitos y estilos de vida, donde se resaltan riesgos como: obesidad, sedentarismo, hábito de fumar, dieta inadecuada y otros componentes. La estrategia para el abordaje de estos problemas de salud es aumentar las acciones intersectoriales, en las que participan los principales grupos de especialistas e instituciones. Se trabajará con mayor énfasis en la prevención y control de enfermedades del corazón, enfermedades cerebrovasculares, asma bronquial, diabetes mellitus, neuropatía epidémica, alcoholismo y accidentes.

    3. Enfermedades transmisibles


    El mantener el control de las enfermedades transmisibles para continuar disminuyendo la morbimortalidad y controlar los factores de riesgo para evitar brotes y epidemias. Las enfermedades infecciosas constituyen la principal causa de muerte en el mundo, muchas de esas enfermedades son prevenibles por vacunas. En Cuba se ha eliminado la poliomielitis, la difteria, el sarampión, la meningitis tuberculosa, el tétanos neonatal, el síndrome de la rubéola congénita y la meningoencefalitis pos parotiditis. Hoy aplicamos vacunas contra 11 enfermedades. Continuar la estrategia para la eliminación total o virtual de todas las enfermedades prevenibles por vacunas, así como trabajar en la prevención y control de las enfermedades de transmisión digestiva, de la tuberculosis, de la infección respiratoria aguda, de la infección intrahospitalaria, enfermedades de transmisión sexual, del VIH/SIDA, pediculosis y escabiosis, de las principales zoonosis de importancia médica, leptospirosis, síndromes neurológicos infeciosos, eliminación de la hepatitis B, control sanitario internacional y el programa de vigilancia y lucha antivectorial.

    4 . Atención al adulto mayor


    Los cambios demográficos que se vienen operando en Cuba con el envejecimiento acelerado de la población y el incremento de las expectativas de vida han conllevado a que el 12,9% de la población tiene actualmente más de 60 años y las proyecciones apuntan a que este grupo poblacional se incrementará al 14% en el año 2000 y al 21% en el 2025.

    El enfoque humanista de la sociedad socialista y la atención diferenciada que hay que brindarle a los grupos poblacionales que más lo necesitan ha sido una prioridad de la revolución cubana.

    Esta población requiere de un plan de acción y atención diferenciada que cubra sus necesidades biológicas, psicológicas y sociales, elevando la calidad de vida. En este sentido el Sistema Nacional de Salud conformó el programa integral al adulto mayor con un enfoque comunitario e institucional, el mismo se acompaña del desarrollo de la Geriatría y Gerontología y así estudiar mejor los aspectos de envejecimiento de las personas y sus requerimientos en nuestro medio social.

    El programa prioriza el perfeccionamiento del trabajo en la atención primaria, fundamentalmente del médico y enfermera de la familia, utilizando los círculos de abuelos y otras alternativas no institucionales con la participación comunitaria.

    Inicio

    Segunda etapa. Monitoreo y ayuda a la instrumentación metodológica (1996 -1997).  


    Se desarrolla a partir del segundo semestre de 1995 y se caracteriza por un amplio movimiento de trabajo en la base con visitas a todas las provincias y a la casi totalidad de los municipios del país donde se constata la instrumentación de la carpeta metodológica y se toman medidas organizativas y de apoyo con algunos recursos, aunque siguen siendo insuficientes para las principales necesidades de los territorios.

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    Tercera etapa. Monitoreo y evaluación de la metodología aplicada (1996 - 1997).

    Se ha caracterizado por un proceso de monitoreo y evaluación de la metodología aplicada para la implementación y control de las actividades relacionadas con la carpeta metodológica y sus resultados en función de las estrategias y programas priorizados con vistas al constante perfeccionamiento del trabajo, con una profunda revisión del contenido de la carpeta y tomando las decisiones de ajuste y adiciones necesarias para continuar el desarrollo de la salud pública cubana.

    La realización de reuniones metodológicas nacionales con una alta participación de los dirigentes de las estructuras municipales, provinciales y nacionales e integrantes del consejo nacional de salud, la actualización anual del contenido de la carpeta metodológica; las inspecciones territoriales a las instituciones de salud cada verano y la evaluación de los consejos de dirección de todas las instancias son ejemplos de actividades de control que caracterizan esta etapa.

    El Ministerio de Salud Pública ha definido como uno de los ejes principales de su estrategia, la consolidación del sistema municipal de salud, en cuya jurisdicción político administrativa se complementan y desarrollan las potencialidades del sistema de salud para apoyar el fortalecimiento y desarrollo integral del municipio. 

    El espacio socio-sanitario del municipio posibilita la articulación de la participación comunitaria intersectorial a través de los consejos municipales y populares por la salud y su expresión en el logro de las comunidades saludables; el sistema de urgencia de atención primaria; la consolidación de la estructura higiénico - epidemiológica; la red de farmacias, la farmacoepidemiología y M.N.T.; el complejo de servicios; la proyección comunitaria de los institutos de investigación y las especialidades médicas; el programa de capacitación de cuadros y profesionales; y la organización y atención de otras unidades del Sistema Nacional de Salud.

    Cuba, honrada por su Sistema Nacional de Salud comparte sus modestas experiencias en la conducción exitosa de su política sanitaria y se prepara para desarrollar y consolidar el sistema municipal de salud, escenario donde converge todo el potencial de las fuerzas activas de la sociedad y que garantizan integralmente el desarrollo sostenible del estado de salud de la población.

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