Infomed
Nuevo Portal
miércoles, 20 de noviembre de 2019
Mapa del SitioServiciosSoporteNuestra RedCorreoBuscar

Salud, es el tema

Donación avileña salva a un niño en Paquistán

Viernes, 20 de enero de 2006

Necesaria Introducción. Nuestra colaboradora Idania Pupo Freyre vuelve a las páginas de Salud, es el Tema. Ahora nos relata cómo un médico avileño salva la vida de un niño paquistaní, haciendo perdurable la máxima martiana de que Patria es humanidad.

Revela, también, qué piensan los habitantes de ese país sobre la ayuda médica de Cuba y nos acerca asimismo al "mundo interior" del protagonista de esta bella historia. Observemos, pues, este aleccionador material.

                                                                   1 

Aire gélido, ausencia de sol; ninguna edificación en pie....solo la naturaleza que llora ante el recuerdo del desastre, ese es el paisaje que día a día acompaña a un joven médico avileño, Martiniano Dionisio Hernández Isas, en su actual estancia en Paquistán.

El doctor Dionisio extendiendo su mano solidaria

Como integrante del contingente internacional  de médicos especializados en situaciones de desastre y graves  epidemias "Henry Reeve", creado por Cuba en septiembre último, partió al amanecer del 26 de octubre al lejano país asiático.

Este joven médico cubano, de solo 25 años, extiende su mano solidaria y profesional a los miles de damnificados que dejó  el intenso sismo del 8 octubre.

Tras un adiestramiento sobre materias médicas, idiomas,  y costumbres del país Martiniano fungió como responsable del grupo de Ciego de Ávila y fue de los primeros cubanos en llegar al territorio del impresionante Himalaya.

Residente de primer año de Medicina General Integral, cursó un Diplomado en Terapia Intensiva y tiene su prueba de fuego en la atención polivalente a los damnificados del fenómeno natural.

Ahora se encuentra en el campamento de refugiados nombrado Kanpur, segundo de su tipo ubicado en Bassián, a más de cuatro horas de camino de Islamabad, la capital del país, allí trabajan 19 cubanos, entre médicos y enfermeras.

Bassián es uno de los asentamientos poblacionales arrasados por el terremoto, y es una zona rural que pertenece a Mansera, gran urbe de la pintoresca nación.

                                                                    2                                                                  

En los correos electrónicos que recibe su mamá, Rosa, hay vivencias de la difícil misión que cumple en la nación del Asia Meridional. Una de estas tiene especial connotación:

“A los pocos días de comenzar nuestra labor me encontraba en la consulta y llega un pobre anciano llamado Selman con su nieto en brazos, lo registré como Emir Nacer Ali; el infante es huérfano, sus padres fallecieron sepultados por  el terremoto.

"El pequeño sufría una enfermedad del sistema hematológico llamada púrpura vascular de Schonlein Henoch. Esta dolencia aparece con lesiones cutáneas, renales, articulares y digestivas, estas últimas traen como consecuencia una complicación frecuente llamada in ción intestinal, que requiere de una intervención quirúrgica para salvar la vida.

"Rápidamente diagnostiqué la afección y —cuenta el joven galeno—, nos pusimos en función de ayudar al niño, este tenía la hemoglobina en 4 gramos, debía ser transfundido urgente, pero no aparecía su grupo sanguíneo, el cual es B positivo, al igual que yo. No dudé un instante y doné mi sangre, se operó al pequeño paquistaní y se evitò su muerte.

"El tratamiento es sintomático, a no ser que aparezca la complicación más temida que es la in ción intestinal y entonces es quirúrgico. Es más frecuente en niños que en niñas, en ocasiones tiene recidiva en los meses que le siguen.

"En la piel de los pacientes afectados se ven petequias y equimosis (que son manchas rojas que se observan en la piel).

"Este padecimiento produce dolores intensos en las grandes articulaciones, hematuria, y dolor abdominal, que siempre hace pensar en la complicación que hizo el niño.

"La causa es inmunoalérgica precipitada por la ingestión de algún medicamento, alimento  específico o infección. La in ción intestinal es poco frecuente”.  

“El pobre abuelo –continuó-- se me arrodilló llorando agradeciendo el gesto y me hizo llorar al decirme que su nieto, recuerdo de su hijo fallecido y el único familiar que le quedaba tras la tragedia, estaba vivo gracias a su dios y a los médicos cubanos.  

"Dijo que Cuba era significado de vida, esperanza para los desposeídos, que mis manos diagnosticaron la enfermedad de su nieto por eso estaban bendecidas por su dios, al cual le pediría por todos los médicos cubanos y por el presidente Fidel Castro, que formaba hombres de bien.

"Cuando no hace aire jugamos con la nieve, hacemos muñecos de nevisca; trabajo duro, me llaman a cualquier hora, en el hospital que me queda cerca ayudo a una cirujana a operar, ya hice la primera apendicitis yo solo y una cesárea, ya me buscan a mi para que las haga, estoy entrenándome ahora en operar vesícula, no pensé que me fuera a gustar la cirugía

"Estoy haciendo un diario, en el cual escribo los casos más interesantes que he visto. Detalladamente relato cada uno, con todos sus pormenores, así como las enfermedades más frecuentes en esta zona”.

                                                                    3          

Cientos de casas de campaña de diversos colores son las actuales edificaciones del lugar; por temor a que se repitan otros temblores, los paquistaníes y cubanos se resguardan bajo los toldos en las frías madrugadas.

El amanecer llena de nieve o escarcha las casas de lona, luego sube un poco la temperatura y el chocolate bien caliente del desayuno hace aligerar el cuerpo de los abrigos, guantes, bufandas y gorros...

Después viene el trabajo intenso. Cada uno cumple una labor titánica y, entre ellos, el joven avileño, quien se hizo médico por una vocación que prendió en él desde la niñez.

El doctor Hernández Isas forma parte de un trío de jóvenes galenos avileños, quizás en un caso único, pues son vecinos, viven a solo metros uno de los otros y actualmente cumplen misión en Paquistàn.

Son los doctores Magaly Santiso (radica en el campamento hospital nùmero 29, en la frontera con la India), Yosvany Santiso (en el numero 17, fronterizo con China) y Dionisio (en el tres, en el bajo Himalaya), a todos los unen  fuertes lazos profesionales y de hermandad.

La ternura del protagonista de esta historia se pone de manifiesto en el más reciente correo electrónico a su madre, víspera del fin de año:

"El 31 te deseo muchas felicidades, pronto estaremos juntos, te extraño…  

"Para el nuevo año lo mejor del mundo, aunque la  recompensa ya la tienes, me has hecho un hombre de bien; mi profesión me permite curar enfermos y cuando no puedo, al menos alivio el dolor.

"Aquí he aprendido numerosas cosas y me he propuesto ser cada día mejor persona e intentar cambiar las cosas horrorosas del mundo: tanta desigualdad, miseria, niños sin hogar, con hambre, sin derecho a la educación, sin el amor de una familia...”

Martiniano Dionisio, el muchacho de baja estura, delgado y con rostro de niño, allá en las cercanías del nevado Himalaya, está creciendo en su capacidad profesional y en su sentido humanista. Ayuda desinteresadamente a los más necesitados y  a su vez ha marcado con el sello de Cuba los corazones paquistaníes.

 


Notas anteriores
- Síndrome del niño sacudido (I)
- El mérito de ser un médico cubano
- El Asesino de Blanco
- Las verdades de Cuba y las mentiras del Imperio
- Prolongar la vida más allá de nosotros (II)
- Prolongar la vida más allá de nosotros (I)
- Una mirada actualizada a la BVS de Cuba
- Pedro Antonio cayó por los humildes de ayer y de hoy
- Contrastes
- Un día dedicado a los que preservan y cuidan la salud
- Un aplauso sostenido para la Ensap
- Un ejemplo para todas las épocas
- Vale la esperanza de este encuentro
- Doctor Gutiérrez: presencia indeleble en las ciencias médicas de Cuba
- Realización de la primera operación de talla hipogástrica en Cuba
- Extracción múltiple de órganos vitales en hospital avileño
- Donar sangre: eleva a una gran escala al ser humano
- ¿Cómo se inició la enseñanza de la medicina en Cuba?
- Donación avileña salva a un niño en Paquistán
- Internacionalistas exponen sus experiencias (III)

1 l 2 l 3 l 4 l 5 l 6 l 7 l 8 l 9 l 10 l 11 l 12 l 13 l 14 l 15 l 16 l 17 l 18 l 19 l 20
página final Página Anterior l Siguiente página página final
Imprimir Artículo
: Licenciada en Información Científico Técnica y Bibliotecología - Directora de la Biblioteca Médica Nacional | Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, Ministerio de Salud Pública | Calle 23 Esquina N. Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana, CP: 10 400 Cuba | Teléfs.: (537) 8326477, (537) 832-6967 y (537) 832-4317, Horario de atención: lunes a viernes, de 8:15 a.m. a 7:45 p.m.


Nosotros suscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red
 Nosotros suscribimos
 los Principios HONcode.
 Compruébelo aquí
Webs Médicas de Calidad Contenido Digital Cubano 2005 Premio Stockholm Challenge 2002