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Salud, es el tema

Tres momentos en la vida del profesor Llanio

2 de agosto, 2003

El profesor Raimundo Llanio Acercarse al mundo científico y humano del profesor Raimundo Llanio es conocer, de primera mano, los puntos de vista de un experimentado hombre de ciencias.

Ochenta y dos años de existencia y 57 de ellos dedicados a la preservación de la salud humana hacen que este médico, especialista e investigador, pueda abordar diferentes enfoques acerca de este tema.

Tengo un espacio dedicado al personal especializado en salud, -le expreso a través de la línea telefónica- y deseo que usted exponga, en Salud, es el tema, t r e s segmentos vinculados con su vida profesional, la importancia de un diagnóstico certero, qué obstáculos superó para graduarse de médico y cómo usted pudo desarrollar la técnica laparoscópica en Cuba.

Acepta mi iniciativa y me propone, gentilmente, que lo visite en su morada. Allí paso a su habitación de trabajo y tras una corta espera irrumpe en ese espacio, me saluda afectivamente y aclara: estoy listo para comenzar.

La importancia de un diagnóstico certero

Lo primero que el médico tiene que saber es medicina y la medicina interna es la base de la medicina. Pero la base de la medicina interna es la propedéutica clínica (que es la exploración completa del paciente) sin la cual no se puede hacer un diagnóstico de medicina interna.

Asimismo, la base de esa propedéutica son las ciencias básicas. ¿Qué sucede en este momento? –se pregunta-. Una parte de los estudiantes de medicina aprenden las ciencias básicas de forma teórica, de memoria, no saben la utilidad que ello tiene y lo olvidan enseguida.

Cuando llegan a la propedéutica clínica, en el tercer año de la carrera, van a necesitar aquellos conocimientos para interpretar la exploración que hacen, el mecanismo de los síntomas, la fisiopatología de los síntomas, que es fundamental para interpretar la medicina.

El síntoma patognomónico es poco frecuente en medicina como para poder afirmar que esta enfermedad se debe a esto o aquello.

Por ejemplo, un dolor en la boca del estómago puede ser una apendicitis, un embarazo extrauterino, puede ser una úlcera en el estómago o un daño vesicular. Con este solo elemento el médico no va a diagnosticar ninguna de esas posibles afecciones.

Tendrá que basarse en los otros síntomas, en la exploración, por tanto es muy importante la propedeútica clínica, para interrogar correctamente al paciente, palparlo, percutirlo, auscultarlo, y estar debidamente orientado en el diagnóstico.

Posteriormente buscar la instrumentación que le va a garantizar la seguridad en el diagnóstico (el cual puede tener dos o tres dudas) puede ser una úlcera, una gastritis, una hernia hiatal, y todas duelen en el mismo lugar y dan los mismos síntomas.

Entonces lo confirmo a través del endoscopio en el esófago o en el estómago.

Y cuando el problema no es en el abdomen superior sino abajo, un trastorno de evacuación, diarreas, estreñimiento o síntomas oclusivos, tiene que ir a otro método, empleando el colonoscopio.

Allí puede encontrar un tumor, un pólipo, una úlcera, que explique los síntomas del paciente. Incluso puede tomar biopsias y determinar qué tipo de lesiones existen.

Obstáculos superados para graduarse de médico

Me gradué de médico en 1946 pero voy a exponer algunas referencias de los obstáculos que había que vencer para hacer una carrera universitaria.

Yo procedo de una famiia humilde con residencia en Artemisa y compuesta entonces por mis padres y cuatro hermanos. Era una etapa realmente difícil y no se podía ni siquiera soñar en pagar una matrícula en la universidad.

Terminando el primer año (pedí una matrícula gratis) me comunican que no puedo continuar los estudios a pesar de que era uno de los mejores alumnos e iba y venía todos los días.

Esas oportunidades estaban destinadas a los hijos de profesores o amistades de los delegados de cursos. Mi destino, elegido por ellos, fue quedarme fuera.

Las apelaciones ejecutadas ante el decano de la Facultad de Medicina primero y el rector después, fueron nulas. Alguien entonces me recomendó que intentara continuar a través de la vía deportiva.

Nunca practiqué deportes oficialmente solo jugaba pelota y nadaba en una laguna cercana a mi hogar.

Sin embargo, fue la práctica de la natación lo que me propició terminar la carrera, ya que a los atletas de la universidad sí le pagaban la matrícula.

Me presenté en el Martí en una sesión eliminatoria y concluí junto a nadadores que llevaban seis meses entrenando por lo cual obtuve el derecho a mi primera competencia.

En apenas tres semanas (y con una trusa prestada) pulí los defectos que tenía y alcancé uno de los tres primeros lugares en la categoría junior. Después vencí también en la senior y me otorgaron la matrícula deportiva.

Nadando y estudiando, porque en lo académico yo quería igualmente quedar entre los primeros, finalicé mis estudios de medicina en 1946.

Reflexionen cuántos obstáculos tuve que superar y comparen con la etapa actual, en la que los estudiantes tienen todas las facilidades para iniciar y culminar sus carreras.

El desarrollo de la técnica laparoscópica en Cuba

Este año, precisamente, se cumplen 100 años del descubrimiento de la técnica laparoscópica, hecho que ocurrió en Alemania. El método se fue perfeccionando con el tiempo y hoy en día se puede visualizar por TV, es una maravilla.

Inicié este procedimiento en Cuba en 1954 cuando leí un texto que expresaba su utilidad para diagnosticar enfermedades del hígado, del bazo, etc.

Antes, la utilizaron el doctor Ricardo Núñez Portuondo, cirujano, y el doctor Lavín, profesor de Medicina Interna.

Como no disponía de ningún libro que explicara la técnica hice mis primeros experimentos en cadáveres y compré un equipo a través de una casa comercial alemana.

Logré un técnica propia que hoy tengo la satisfacción de que se aplica en muchos lugares del mundo.

Utilizo oxígeno, una pequeña incisión, anestesia local, y el equipo, que permite, sin ningún riesgo, realizar una visualización de todo el abdomen.

Eso ofrece una información directa que no la proporciona ningún medio de diagnóstico en la actualidad. Por eso pienso que es el mejor método que existe. Además se toma biopsia para confirmar el diagnóstico.

El empleo de laparoscopia en urgencias quirúrgicas ha sido desarrollado por mi y por más de 200 especialistas que hoy la aplican en diferentes puntos de la geografía cubana.

Este procedimiento es reconocido mundialmente y he redactado dos libros con ese objetivo.

En esencia, tal recurso permite que entre 15 y 20 minutos uno pueda hallar el diagnóstico de cualquier afección aguda del abdomen y además referir al cirujano si debe operar o no y cuál es el estado del paciente en ese momento.

Eso no la realizado nadie, por lo cual es un orgullo del sistema de salud,de nuestro proceso revolucionario y en particular de la escuela cubana de gastroenterología. Estos resultados se han presentado en eventos regionales, continentales y mundiales.


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