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Friday 18 de April de 2014

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Niños y Jóvenes




Prevención de accidentes en niños y adolescentes

 

Por: Amelia Galdo Fernández

 Desde pequeños los niños deben ser iniciados en el aprendizaje del control y del auto-cuidado. Es muy importante identificar los riesgos a que se exponen día a día y crear ambientes seguros para el desarrollo de los infantes. La dedicación a esta tarea primordial por parte de padres, maestros, etc., contribuye a la prevención de accidentes tanto en niños como en adolescentes.

Accidentes en niños de 1 a 5 años
Después de los 5 años
Adolescentes

El niño nace totalmente ignorante de lo que es o no peligroso para su integridad corporal. En la medida que va creciendo y desarrollando sus capacidades y habilidades se expone a mayores riesgos y, por ende, a accidentes. Al detenerse a analizar la ocurrencia de un accidente en particular, se evidencia que no son eventos fortuitos, sino que hay elementos previos que los propician. Para evitar que estos se produzcan es preciso cambiar hábitos y actitudes.

Las medidas de prevención no son costosas, pero sí requieren educación, ingenio, constancia, responsabilidad, participación y compromiso de los padres y de toda la comunidad. Los accidentes ocurren influenciados por patrones predecibles basados en la edad, el sexo, la hora del día, la estación del año, entre otros. Varios criterios al respecto se reportan en la literatura especializada. Así, tenemos que:el cuidado de los padres es muy importante para evitar las caídas en edades tempranas

1. Los varones sufren accidentes en mayor proporción.
2. Los menores de 8 años se accidentan predominantemente en el hogar. A partir de esa edad los accidentes ocurren preferiblemente en áreas exteriores.
3. El niño hiperkinético sufre accidentes con mayor frecuencia.
4. Las caídas ocupan el primer lugar en cuanto al tipo de accidentes en edades tempranas.
5. Los residentes de áreas urbanas son víctimas de accidentes en mayor proporción que los de áreas rurales.
6. Los estudios demuestran que puede delimitarse la población en riesgo de sufrir un accidente, tal como se define la población en riesgo de contraer una enfermedad en particular.

Accidentes en niños de 1 a 5 años
Muchas lesiones sufridas por niños muy pequeños se deben a que padres y otros mayores a su cargo desconocen las características propias de estas edades. Es fundamental conocer y comprender los comportamientos de los pequeños para poder anticipar y prevenir los riesgos de accidentes, además de educarlos con ese fin desde temprano. Algo importante: no confiarse ni siquiera cuando están muy callados y tranquilos, ya que por su afán de conocer todo pueden estar en peligro.

Entre 1 y 2 años los niños son muy curiosos, todo lo tocan y lo llevan a la boca, les atraen mucho los objetos que sobresalen, los huecos y las hendiduras, los enchufes y tomacorrientes. Por ello, los exploran e intentan introducir cuerpos extraños en sus orificios. La adquisición de habilidades como caminar, trepar, correr o saltar los ponen en riesgo de afrontar caídas, heridas, vertimientos de líquidos peligrosos y otros.

A los 3 años los niños son muy autónomos, pero aún no saben reconocer los peligros. Gustan de imitar a los adultos pero no pueden asumir ciertas responsabilidades como salir a la calle o jugar solos en ella, quedarse solos en casa o  acompañar a hermanos menores. No son capaces de conocer y poner en práctica las normas de seguridad.

A los 4 y 5 años desarrollan una gran confianza en sí mismos, que los impulsa hacia situaciones peligrosas por su inexperiencia e inmadurez. Aparentan gran autonomía y responsabilidad, pero los adultos no deben confiarse demasiado en ese sentido, ya que los pequeños pueden cambiar súbitamente de la atención de un juego seguro a una situación de sumo riesgo, digamos, cruzar la calle sin mirar si se les escapa una pelota, u olvidar las habilidades adquiridas de control y auto-cuidado. De hecho, es posible que no reaccionen ante una situación de riesgo y se escondan y permanezcan inmóviles en un rincón ante un incendio, por ejemplo.

El hogar es donde mayoritariamente ocurren las lesiones de los niños menores, siendo atribuida esta mayor frecuencia de accidentes a la falta de vigilancia, la falta de autoridad de los padres, la ausencia de orden doméstico o las condiciones de la casa, entre otros factores.

En ocasiones, se deja al alcance de los pequeños objetos punzantes o cortantes, recipientes con líquidos calientes o hirvientes y sustancias tóxicas envasadas hasta en botellas de refresco; existen escaleras, balcones y azoteas de fácil acceso o se almacena agua en bañaderas, tanques o cisternas sin la protección debida; los tomacorrientes y enchufes eléctricos no están resguardados, los aparatos y  equipos domésticos están colocados de modo tal que permiten al menor acceder a sus componentes eléctricos, etc. Estas situaciones de riesgo pueden provocarle al pequeño heridas, quemaduras, envenenamientos, intoxicaciones, caídas, electrocución, asfixia, etc.

Después de los 5 años
A partir de los cinco años los niños tienen un mayor contacto con otros ambientes como la escuela, los sitios de recreación o esparcimiento y la vía pública, sin embargo, los accidentes en el hogar y sus alrededores se mantienen. Las lesiones más frecuentes entonces suelen ser las relacionadas con el desarrollo psicomotor (contusiones, heridas de la cabeza y fracturas provocadas principalmente por caídas accidentales). Impedir que los niños jueguen cerca de barandales o muebles altos, que suban a la azotea, a los árboles, a los postes u otros sitios peligrosos evita el riesgo de lesiones graves por caídas. el papel de la escuela en la educación vial de los niños es fundamental

Los accidentes peatonales los sufren preferentemente los niños escolares con edades comprendidas entre los 5 y 9 años, que en ocasiones son atropellados al atravesar la calle en forma intempestiva, habitualmente mientras juegan. Es esencial proporcionar a los hijos educación vial desde pequeños, lo que será reforzado con la labor de la escuela: enseñarlos a cruzar la calle, a caminar en sentido contrario al de la circulación de vehículos en las carreteras, a comportarse en el transporte público, a respetar siempre las señales de tránsito.

Así como los menores de 4 años han de viajar sentados en una silla de seguridad debidamente fija al automóvil, los mayores deben ocupar el asiento trasero del vehículo con un cinturón de seguridad bien puesto.

Adolescentes
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido como período adolescente el comprendido entre los 10 y 19 años de edad. Durante esta etapa de múltiples cambios el propio desarrollo que atraviesan los adolescentes obliga a que actúen con mayor independencia y responsabilidad ante las nuevas tareas y situaciones que deben enfrentar. Por ello, su educación debe dotarlos de conocimientos para asumir la prevención de accidentes.

Lesiones de diferente índole, que en ocasiones resultan fatales, constituyen uno de los riesgos a que más se exponen por el empleo de ciclomotores, bicicletas, patines, patinetas, etc. Por tanto, es recomendable que estas prácticas se realicen en lugares apropiados y con la protección de un casco adecuado. Se ha reportado que los cascos previenen el 80 % de las lesiones cerebrales.

La supervisión durante actividades deportivas y recreativas por parte de maestros, entrenadores, socorristas y otros es significativa en esas edades en las que muchos sobrevaloran sus capacidades y habilidades y hay una tendencia a mostrar arrojo y valentía ante el colectivo. Aun cuando dominen la natación es necesario destacar los riesgos del baño en ríos, en lagos o en el mar, y subrayar los múltiples peligros que se enfrentan en las presas, en tiempos normales o durante temporales.

en vacaciones el riesgo de accidentes aumenta para los adolescentesUna época de gran incidencia de accidentes es la posterior a la finalización de clases, en vacaciones, cuando deben extremarse las campañas preventivas en la comunidad y en el hogar. Muchos adolescentes realizan viajes en sus propios medios o en transportes públicos, con destino a las playas y otros lugares de recreación, y actuando irresponsablemente exponen hasta sus propias vidas.

El respeto a las normas de tránsito y la comprensión por parte de los adolescentes de los perjuicios que ocasiona el consumo de bebidas alcohólicas pueden prevenir muchos accidentes.

Palabras clave: accidentes, prevención, niños, adolescentes.

Referencias bibliográficas:

Valdés Pacheco Everardo, Ferrer Liranza Nancy, Ferrer Liranza Amed. Accidentes en los niños: un problema de salud actual. Revista Cubana de Medicina  General Integral (La Habana) 1996; 12 (3).

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Asesor: Dr. Roberto Moreno Mora

Edición Web y fotos: Lic. Rainer Rubira García.

                                                                                                30 de mayo  2007              

                                                                                                                           Salud Vida

                                                                                     

 


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Editora principal - Especialista en Medicina General Integral - CNICM
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