System Messages

La enfermedad cardiovascular triplica el riesgo de morbimortalidad en niños supervivientes de cáncer

El cáncer es la primera causa de mortalidad en niños y adolescentes, pero también es una enfermedad a la que, a diez años, sobrevive el 85 por ciento de los afectados. No se escatiman recursos de ningún tipo cuando un niño es diagnosticado de cáncer.

niño enfermedad cardiovascularSin embargo, una vez que han finalizado el tratamiento oncológico activo y se curan, se vuelven prácticamente invisibles, olvidados. Y hay que recordar que 8 de cada 10 niños tratados de cáncer va a presentar efectos secundarios o secuelas derivadas de las terapias a largo plazo.

Son supervivientes, niños sanos, en los que el seguimiento activo de su estado de salud es esencial para controlar otras patologías que pueden aparecer por el tratamiento oncológico.

De hecho, “las secuelas cardiovasculares empiezan a situarse como la primera causa de morbimortalidad en los supervivientes. Los tratamientos oncológicos triplican el riesgo de eventos cardiovasculares a medio plazo “, según Luis Madero, jefe del Servicio de Oncohematología del Hospital Infantil Niño Jesús de Madrid, que hoy ha dado a conocer los primeros datos de la Unidad de Seguimiento de Supervivientes de Largo Plazo de cáncer infantil, en un acto en que han participado representantes de las administraciones sanitarias regionales, encabezados por Enrique Ruíz Escudero, consejero de Sanidad de la comunidad de Madrid, la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), representantes del citado centro y jóvenes que de niños padecieron cáncer, como Carlos y Sergio, y que fueron tratados en este hospital.

Con la filosofía de “curar cuidando lo máximo posible”, según Madero, un equipo del Niño Jesús, coordinado por la oncóloga Blanca Herreros, crea en 2107 el primer registro de niños tratados de cáncer en el hospital, así como la Unidad de Seguimiento que los evalúa y controla ante el riesgo de aparición de enfermedades asociadas al tratamiento.

Análisis exhaustivo

En este hospital se atiende a 120 niños con cáncer al año, de los que 100 sobrevivirá a cinco años. Desde 1990 hemos computado 2 500 supervivientes, y desde 2017 se han analizado a 439. Los prioritarios, por gravedad de secuelas o frecuencia, han sido los tumores cerebrales, cuyos abordajes implican importantes efectos neuropsicológicos y las leucemias linfoblásticas agudas, las que suelen recibir más tratamientos de quimioterapia. También hemos empezado a estudiar a niños después de 20-25 años después de padecer cáncer porque nos ofrecerá importantes datos a más largo plazo”, señala el oncólogo, detalla el jefe de Oncología Infantil, quien indica que las interconsultas de revisión, necesarias en el 83 % de los supervivientes- más frecuentes, además de las de Cardiología, son Endocrinología y Oftalmología

En el caso de la morbilidad cardiológica, los datos ponen de manifiesto que en el seguimiento se detecta hasta en un 16 % de los niños, pero se sospecha que pueda situarse hasta un 50 %. Para paliar esta situación, Madero ha indicado que ya se está desarrollando un proyecto de investigación para evaluar el riesgo cardiovascular, al menos y de momento, en los pacientes tratados en el Niño Jesús, “desde el punto de vista cardiológico, estudiando en todo el genoma polimorfismos que pudieran estar relacionados con enfermedad cardiovascular, el peso de fármacos como las antraciclinas u otras situaciones”. El punto final se completaría con el desarrollo de una guía de actuación y medidas que minimizaran este riesgo.

Otro dato reseñable es que el 6 % de los niños que ha padecido cáncer desarrollan, a largo plazo, otra segunda neoplasia, “no se sabe si por predisposición genética o inducida por el tratamiento oncológico”. En cualquier caso, y según los profesionales, se trata de asegurar la salud y la calidad de vida posterior, punto en el que el oncólogo ha anunciado una innovadora e importante iniciativa: “preservar la fertilidad de todas las niñas que presenten riesgo de infertilidad futura secundaria a tratamientos oncológicos”.

febrero 13/2020 (Diario Médico)