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Dra. María del Carmen Barroso

  • FUENTE: Centro de Inmunología Molecular
  • 5 Mayo 2017
María del Carmen Barroso Álvarez

María del Carmen Barroso Álvarez (1946 - 2017)

María del Carmen Barroso Álvarez, nació en La Habana el 20 de julio de 1946, graduada como médico en el año 1969, especialista en oncología, profesora, fue jefa del Servicio de Quimioterapia del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, miembro del equipo de ensayos clínicos del Centro de Inmunología Molecular.

Ninguna semblanza de la vida y obra de María del Carmen es mejor que la que nos ha enviado el Dr. Agustín Lage Dávila quien fuera su colega de trabajo durante gran parte de su vida y que ha querido compartir con los trabajadores del Centro de Inmunología Molecular y con todos nosotros.
 

Compañeros trabajadores del Centro de Inmunología Molecular:

Ayer, 4 de mayo, perdimos a nuestra entrañable compañera, la  Dra. Maria del Carmen Barroso.

Enfrentando una enfermedad cardiaca que sufría hace años, su corazón se detuvo ayer en la tarde y ya no fue posible reanimarla del paro.

Fue la profesora de Oncología de todos nosotros, y de muchos otros especialistas cubanos; la persona de consulta para los aspectos técnicos, y la persona de apoyo para los tantos temas humanos que caracterizan a la cancerología. Cientos de médicos y miles de pacientes saben esto.

Pero hay algunas cosas que muchos trabajadores no saben, y deben saber ahora. Cuando Maria del Carmen tuvo su primer infarto hace más de diez años, siendo jefa del Servicio de Quimioterapia del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, INOR, le ofrecimos trasladarse al Centro de Inmunología Molecular, CIM, donde trabajaría con menos presión y más cerca de su vivienda. No quiso. Varias veces le insistimos, y nos repetía que ella no podía abandonar a sus pacientes.

Siguió saliendo todos los días para el INOR, en el contexto de las dificultades materiales del periodo especial, a las 5  de la mañana, en la guagua o el almendrón que apareciera. Unos años después, cuando su enfermedad cardiaca y metabólica se hizo más presente, finalmente la convencimos, pero con el compromiso de que le permitiésemos mantener su consulta semanal en el INOR, a la que luego se sumaron otras consultas en el Hospital "Frank Pais", y en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas, CIMEQ. Era un reclamo "no negociable".

En el CIM aportó su entusiasmo y sus conocimientos a todos los ensayos clíncos que conducimos, que son varias decenas. Mostró y trasmitió una actitud de lucha contra la enfermedad oncológica: cada enfermo fue para ella una batalla, cada fallecido una tragedia, cada paciente curado o de larga supervivencia, un motivo no solo de satisfacción profesional, sino de alegría personal. Abrazó y fertilizó el concepto de transición del cáncer a la cronicidad. Los pacientes que atendió le deben mucho, pero también le deberán los pacientes nuevos, que no la conocieron, pues esos conceptos terapéuticos que ella reforzó con su práctica médica y científica, seguirán ahí, para los pacientes que vendrán.

Durante los últimos tres meses, ingresada primero en el Instituto de Cardiología y luego en el CIMEQ, seguía dando orientaciones por teléfono sobre sus pacientes. Las veces que la visitamos, ingresada en el hospital, incluso en terapia intensiva, hablaba muy poco de su enfermedad, y la mayor parte de la conversación era para preguntar quién estaba dando su consulta, qué había pasado con el paciente tal, si teníamos disponibilidad de vacunas y monoclonales, cómo hacerle llegar el tratamiento a ese otro enfermo. En los períodos de alta, cuando apenas podía caminar por la disnea, seguía trabajando en su casa con las historias clínicas de sus pacientes, muchos de los cuales la iban a ver allí.

El mismo día en que falleció, ayer, apenas 4 horas antes del paro cardiaco, estuvo discutiendo con Tania Crombet y conmigo sobre algunos de sus pacientes. Fue entusiasta, positiva y útil a los demás, hasta minutos antes de su muerte.

Y pienso que lo seguirá siendo después.

Fue lo que debe ser un Médico, para escribir la palabra "Médico" así, con mayúsculas.

Esto hay que decírselo a los jóvenes del Centro de Inmunología Molecular.

A quienes fueron pacientes de Maria del Carmen, o familiares de pacientes, a esos no hace falta decírselo porque lo saben.

Quienes fuimos sus compañeros cercanos de trabajo sabemos bien que su pérdida no es recuperable. No es esta la frase común que se suele decir cuando fallece alguien. Tendrá las mismas palabras, pero nosotros sabemos bien que será muy dificil tener en nuestro equipo a alguien como ella otra vez en el futuro. Tendremos que intentar llenar su espacio entre todos.

Hay muchas razones de pena en este momento, pero una de ellas es que los miles de jóvenes cubanos que hoy estudian medicina no hayan podido conocer a Maria del Carmen, porque hubiese sido para ellos una lección que no cabe en los libros.

Hubiese sido para ellos la enseñanza de que, más allá de programas, realizaciones profesionales, cumplimiento de tareas, publicaciones, eventos, satisfacciones científicas, y todo eso, lo esencial es que uno trabaja para los pacientes, seres humanos concretos, con sus vidas y sus familias irrepetibles, que necesitan de nuestro esfuerzo. Esa es la esencia y la razón de todo. Trataremos de enseñárselo a los que vienen detrás. Si lo logramos, por ahí andará de algun modo el trabajo y la vida de Maria del Carmen Barroso.

Cuando se pierde a alguien cercano y querido, la tradición de las culturas occidentales es sufrir por su muerte. La tradición, quizás mas sabia, de muchas culturas africanas es celebrar su vida. Hagamos las dos cosas.

Texto enviado por el DrC. Agustín Lage Dávila, Director del Centro de Inmunología Molecular

Comentarios (51)

Gracias a todos por sus

Gracias a todos por sus bellas palabras y Magníficos comentarios de mi segunda madre María del Carmen Barroso yo se que al cielo se ha ido más que un ángel se ha ido una gran figura de la oncología cubana una gran DOCTORA Y MÉDICO y me atrevo a decirlo asi por que me lo demostró hasta su final donde quiera que esté mi BELLA GORDA A LA CUAL EXTRAÑO UN MONTÓN LE MANDO MILES DE BESOS....GRACIAS UNA VEZ MÁS A TODOS

Me quedo sin palabras por la

Me quedo sin palabras por la noticia, querida amiga, siempre justa, hoy le escribí por el 8 de marzo y regresó el correo, no me imaginé que esto pasara, pena grande a todos sus amigos y familiares.

Palabras para María del

Palabras para María del Carmen enviadas por Lydia M. Tablada

Hace días quería hacer estas líneas, pero dudaba entre mantener estos sentimientos sólo para mí o compartir, al menos algunos, con muchos de los que tanto queríamos a María del Carmen.  Me decidí por lo último como sencillo homenaje público a quien tanto merecía.

María fue una persona maravillosa, no exenta de defectos humanos: su ira explosiva casi siempre justificada por algo mal hecho, pero sin dudas sobresalían sus innumerables virtudes, entre ellas la solidaridad, generosidad, sencillez, sinceridad, lealtad, laboriosidad y honestidad sin límites, con una responsabilidad, compromiso y talento profesional excepcional. 

No fueron pocas las veces que en los momentos más críticos del Período Especial llegué al INOR y la encontré llorando por las limitaciones de medicamentos para sus pacientes, a los que sencillamente siempre consideró parte esencial de su vida.

Qué decir de esta colega, amiga y hermana que con su sonrisa permanente y su eterno dicho: “tranquila”, lograba minimizar cualquier situación por difícil que fuera. Jamás negó su atención u orientación personal que se le pidiera para decenas de compañeros que no conocía.

Con María podías estar tiempo sin contactar y cuando lo hacías era como si hubiéramos compartido el día anterior, era tal la afinidad.  Siempre unida y defensora de sus principios y de lo que consideraba correcto y justo, sin importarle las consecuencias.

Cuba ha perdido a una oncóloga de primer nivel que rechazó no pocas oportunidades ofrecidas en el exterior por mantenerse con nosotros a cambio sólo de la inmensa gratitud y reconocimiento fraterno de sus pacientes; sus familiares y amigos, hemos perdido a una maravillosa persona que logró con su fructífera y apasionada vida alcanzar la categoría de ser humano excepcional.

Querida amiga, te fuiste físicamente, aún plena de sueños por alcanzar, pero siempre estarás en el sentimiento de todos los que tuvimos el privilegio de conocerte.

Gracias por toda tu vida.

Lydia Tablada

A nuestro paso por la vida

A nuestro paso por la vida nos suceden cosas dolorosas e inexplicables como también encontramos personas maravillosas e inolvidables. Nos dolió mucho tu partida no la esperábamos comenzaste siendo mi médico y en breve tiempo eras mi amiga, una hermana. Nunca olvidaré tu cariño y dedicación en mi enfermedad ni la ayuda, preocupación, consuelo, ante el problema de salud de mi Davisito y lo lograste y qué decir de la lucha y el dolor ante la enfermedad de mi Mireya hiciste hasta lo imposible y lo sufriste y lloraste con nosotros hasta su fin. Por eso donde estés nuestro amor y agradecimiento siempre estarán contigo. No te olvidaremos jamás. Descansa en Paz.

Mery Fuentes y Familia

No hay palabras q rindan

No hay palabras q rindan mejor homenaje a la Dra. María del Carmen q las del Dr. Lage. Ella fue cubana legítima, maestra incansable, científica leal, médico fiel. Tuve la oportunidad de compartir varios momentos científicos, y es triste saber q ya no encontraremos su hidalguía, su firmeza, su inquebrantable voluntad de defender lo realmente científico, lo realmente cubano. La vi callar aún frente a traiciones de algunos alumnos, la vi levantarse para defender lo verdadero, deshacerse de la hojarasca. Una Rosa blanca para María del Carmen, un homenaje a su obra de cada día, una lágrima a sus familiares, amigos y colegas del INOR y del CIM. Descansa en paz, amiga.

Dra. Barroso. María del

Dra. Barroso. María del Carmen. Carmita. Hermana. Este es el proceso por el que se pasaba una vez que uno se tropezaba con esta persona maravillosa. La conocí como Dra. Barroso cuando otro inolvidable, Pedro López Saura, me llevó a verla para saber sobre el proceso que estaba atravesando mi mamá, ingresada en ese momento en el INOR. Al otro día la vio, la animó y cuando después de su operación pude por fin subir a la sala a verla, saliendo del efecto de la anestesia me dijo: “Un ángel rubio vino a verme dos veces”; ante mi cara perpleja la paciente de la cama de al lado me susurró "Era la Dra. Barroso". ¡Tanta delicadeza y dedicación por alguien que ni siquiera conocíamos días después, ya descubiertas algunas afinidades, la llamé por la noche para ver con ella algunas cuestiones de medicina, me dijo que ella había acabado de llegar del INOR (en guagua, en pleno período especial) y que estaba saliendo a ver a sus "pacientes del barrio"; si quería hablar con ella tendría que acompañarla y hablar por el camino. Así salimos de su casa, ella cargada de sueros e instrumental, yo ayudándola a cargar. Con las carencias del período especial en mente, no puedo decir cuántas ideas pasaron por mi cabeza, y confieso que todas giraban alrededor del verbo "resolver". Pero sus "pacientes del barrio" no eran lo que yo imaginaba: eran viejitas y viejitos que vivían en La Corbata, en casas humildísimas, a veces mucho más que humildes. Su explicación: "¿Te das cuenta? Estas personas no tienen cómo ir al hospital; si no les traigo los sueros y se los pongo no van a tener ninguna posibilidad de tratamiento". Posiblemente estas dos anécdotas, entre otras muchas, reflejan por qué — aunque ya habíamos transitado por todas las etapas y éramos hermanos—, junto con el enorme cariño que sentía y siento por ella, iba y va una tremenda admiración y el mayor respeto. Y viviré con el convencimiento permanente de haber estado cerca de un ser excepcional: un ángel de la medicina.

DESPUÉS DE LO ESCRITO POR

DESPUÉS DE LO ESCRITO POR NUESTROS CROS, DRA. ALINA ALERM  Y EL DR.FRANCISCO  NAVAROLI POCO DEBO AÑADIR.....

SIN CHOVINISMO, NUESTRO CURSO SE HA CARACTERIZADO NO SOLO POR LA PROFESIONALIDAD SINO TAMBIÉN POR LA CALIDAD HUMANA DE LOS QUE NOS GRADUAMOS EN 1969. POR ELLO SOLO QUIERO RELATAR UNA ANÉCDOTA QUE DICE MUCHO DE UNA DE LAS MEJORES SIN LUGAR A DUDAS 

COMO CONOCEMOS  LA MEDICINA EN U.S.A., SALVO EXCEPCIONES , ES UN NEGOCIO DEL QUE LOS MÉDICOS FORMAN PARTE .

MI HIJA VIVE EN MIAMI HACE 9 AÑOS Y HACE DOS , ME LLAMÓ MUY ALARMADA PORQUE UNA MAMOGRAFÍA LE HABÍA DADO “ALTERADA “, A PESAR DE QUE EN MI ESPECIALIDAD CONOCÍ SOBRE EL TEMA , ME ASUSTÉ MUCHÍSIMO Y LE DIJE QUE ME IMPRIMIERA EL INFORME PARA CONSULTARLO ... LLAMÉ A MARÍA DEL CARMEN PARA "DESCARGAR" MI ANGUSTIA, SABIÉNDOLA CONOCEDORA E INVESTIGADORA EN ONCOLOGÍA

COMO SIEMPRE ME ATENDIÓ CON CARIÑO Y ME DESCRIBIÓ CASI EXACTAMENTE LO QUE DECÍA EL INFORME  SIN HABÉRSELO  LEÍDO Y ME DIJO QUE AHORA LE INDICARÍAN UNA RESONANCIA, PORQUE UNA COSA DERIVABA EN LA OTRA , Y QUE SI ELLA NO FUERA MI HIJA ME DECÍA QUE NO SE LA HICIERA, YA QUE NO HAY TIEMPO SUFICIENTE, PARA CONOCER LOS EFECTOS SECUNDARIOS A LARGO PLAZO DE ESTE PROCEDER.

LA RESONANCIA COMO ME DIJO, RESULTÓ NEGATIVA, Y NUNCA OLVIDARÉ EL APOYO EMOCIONAL Y CIENTÍFICO QUE ME DIO EN ESE MOMENTO.

TRES DÍAS ANTES DE SU FALLECIMIENTO LA LLAMÉ PARA SABER CÓMO SEGUÍA , FUE LA DESPEDIDA, ESTABA TAN ALEGRE Y JOCOSA COMO SIEMPRE ...

HASTA SIEMPRE QUERIDA AMIGA !!!

Enviado por la Dra. María Magdalena Morín

Dime, amor???Esas palabras

Dime, amor??? Esas palabras tuyas con voz eterna de jovencita, resuenan en mi recuerdo para siempre. Así respondías a todos, al ministro y al general, y al más querido de tus muy humildes pacientes. Cada vez que hubo un caso complicado, fuiste la consultante obligada, a la que todos acudieron, aquí y fuera de Cuba. Me mencionabas personas por sus nombres sin apellidos, y siempre creia que eran familia tuya, hasta que comprendía que eran pacientes. Tan cálidamente hablabas de cada uno. Cada uno era tu victoria personal, tu amigo íntimo, tu batalla ganada o por ganar. Cuando la cosa era complicada, siempre tenías una opción para seguir dando la batalla. Cuántas veces llamaste a casa para comentar que en un artículo de este mes había una nueva alternativa y querias probarla. La muerte tuvo en tí su enemiga perpetua. Y para demostrar que ni ahora te ha derrotado, baste leer todo esto.

Lila Castellanos

Hola Dr. Lage, gracias por

Hola Dr. Lage, gracias por esas palabras tan lindas, de la Dra Maríia del Carmen, no tuve el privilegio de conocerla, pero sus palabras dicen todo lo que fue, es y seguirá siendo el ejemplo de esa gran profesional, en paz descanse y que Dios la acoja en su seno.

Tuve la oportunidad de

Tuve la oportunidad de conocer hace 4 años a la Barro,como cariñosamente le llamábamos, una Dra. consagrada 100 % a su profesión y a sus pacientes. Pude seguirla de cerca en los últimos ingresos en UCI en nuestro hospital y me llamó mucho la atención que estaba al tanto de sus pacientes a pesar de su estado delicado de salud. Siempre la recordaré como un ejemplo de médico y de persona. Jean Luis Chao García

La tristeza es grande, aún no

La tristeza es grande, aún no me conformo, quiero seguir pensando que está bien. Somos muchos los que la queremos por la gran persona que es. Se ocupaba lo mismo de la gran personalidad hasta la persona más simple, y a todos con la misma alegría, dedicación. Desde que la conocí su prioridad siempre fueron sus pacientes y a ellos se dedicó en cuerpo y alma. Nuestra doctorcita es de las que no se pueden olvidar, la recordaremos siempre con su alegría característica y su incondicional disposición a siempre ayudar.

Ejemplo de Médico y de

Ejemplo de Médico y de Humanidad. Solamente faltó algo al magnífico obituario. La Barroso abría las puertas de su casa para recibir pacientes, inclusive en días lluviosos... y ella misma ofrecía un paraguas para que el visitante no se mojara. Fue lo que hizo con mi prima, así la conocí... Esperamos que esos ejemplos de vida marquen a las generaciones futuras.

Mary,,, Fuiste mi Ada

Mary,,, Fuiste mi Ada Madrina,,, me enseñaste a caminar por el mundo de la oncología, a respetar nuestro trabajo y dedicarnos a él por entero. Cuando llegué el Instituto sentía terror cruzarme contigo por los pasillos, por la seriedad y a veces la dureza con que nos formaste, no lo entendíamos hasta ahora. Gracias por darme la oportunidad de más que tu alumno , llegar a ser tu amigo. Cuando el trabajo nos abrume, cuando la responsabilidad ante nuestros pacientes nos haga pensar, se que tu estarás ahi, desde otra dimensión, como siempre fuiste.. Mi Ada Madrina.

Magnificamente el querido

Magníficamente el querido Lage reseñó la vida ejemplar de María del Carmen. En las dos ocasiones anteriores a esta en que falleció en el CIMEQ la visité, en la sala de terapia intensiva del Instituto de Cardiologia, la conversación con ella se centró sobre su estancia en el Hospital Lenin de Holguin donde nos conocimos cuando yo era Director del mismo y despues Director Provincial, fueron recuerdos de alegría con respeto a su presencia allí, de cómo se trabajaba, del entusiasmo para llevar a cabo las tareas. Esos recuerdos la alegraron. De seguro pacientes y familiares de Holguín la recuerdan con cariño. Después nos encontramos en el INOR cuando asumí la dirección de ese Instituto. Era toda una profesional, integral, comprometida, entusiasta. Se nos fue joven aún, pero queda su recuerdo y su ejemplo. Moraima y yo le hacemos llegar a sus familiares nuestro pésame.

Conocí a Mari a inicios del

Conocí a Mari a inicios del 2010, cuando apenas acababa de pasar todo el proceso de quimio y radio después de una operación de cáncer de mama, me integraba a su equipo de pacientes que se incluían en su ensayo con la vacuna Nglicolil. En todos estos años aprecié su dedicación y amor a sus pacientes, me devolvió la alegría de vivir, de mantenerme integrada a la sociedad y de ver y hablar del cáncer desde otra arista. Me involucré con su hermana Olguita y su esposo Luis, personas con una calidad humana increíble, no podia ser menos, todos formaban un equipo de mucho amor!!! Cuando supe la noticia entré en shock no me lo esperaba, pero como han dicho todos los que han escrito Mari vivirá por siempre y para siempre en mi corazón y en el de mi familia. Te quise, te quiero y te querré por siempre mi Doctora bonita!!!! Mis sentidas condolencias a Olgui y Luis.

Lo más importante es llevarla

Lo más importante es llevarla en el corazón como era ella. Noble, sencilla, abnegada y con la mano extendida para dar salud y amistad.

¡No ha muerto, ha pasado al libro de los médicos abnegados de nuestra patria!

Dr.  Pedro Luis Pedroso Fernández.

Todos los que tuvimos la

Todos los que tuvimos la oportunidad y la dicha de poder contar con la querida profesora en el Instituto Nacional de Oncología supimos admirarla por sus dotes, sus conocimientos, su entrega y dedicacion solo decir además que fue mi tutora de Tesis y muy admirada por mi llegue a sus familiares mi sentido pésame

Mary, todos los que han

Mary, todos los que han escrito sobre ti, han dicho muchas verdades y queda ya muy poco sobretodo después del obituario de Agustín que te resume como persona y profesional en unas sencillas palabras que reflejan un sentimiento profundo. Mucho tiempo ha pasado desde los días de Girón y a través de todos estos largos años compartimos el trabajo en el INOR, fiestas y tristezas. Siempre me decías que tú eras menor que yo porque cumplías el 20 de julio y yo el 11!. Te fuiste antes de tiempo y todos lo vamos a sentir, sobretodo tus pacientes. Descansa en Paz, te recordaré siempre.

Perdimos a una gran

Perdimos a una gran Oncóloga, Investigadora y sobretodo, gran AMIGA. Extrañaremos su alegría y entusiasmo. Descanse en paz! Dr.Jose Alert. Dpto Radioterapia, Inst. Nacional Oncología y Radiobiología.

Yo fui amigo de la Barroso y

Yo fui amigo de la Barroso y creo q el único q la vió morir, Teté tambíen estaba en ese momento final pero en la habitación con sus familiares, tambíen llegó Fascelis, Delfina siempre estuvo presente, es decir, esa GRAN FAMILIA INDESTRUCTIBLE q somos el curso del 69, no sé cómo pero siempre estamos cuando tenemos q estar: en las verdes y en las maduras.

Nunca tuve necesidad de verla como paciente, siempre como hermano igual que contigo, y tambíen como consejero pidiéndole q hiciera las cosas como es debido, q se cuidara más q eramos muchos los que la necesitábamos, ya ves se nos fue prácticamente entre las manos. Al igual q Verdecia, Oriente, Antonio y otros muchos nos duele perderlos cuando tanta falta nos hacemos.

Carlos Valdés Fauly

MENSAJE DE FREI BETTO. El

MENSAJE DE FREI BETTO. El pasado día 24 de abril, cuando llegué a La Habana, llamé por teléfono a nuestra querida Carmen. Me dijo que el próximo lunes iba volver al trabajo. Y que había tenido más complicaciones que solamente su corazón lleno de amor y dedicación a sus pacientes y a la Revolución. Ahora agradezco a Dios el don de la vida y del talento científico de la Dra. María del Carmen. Por favor, transmita a sus familiares, compañeros y compañeras de trabajo, pacientes y a todos los que la conocieran mis saludos afectuosos de condolencias y confianza de que, ahora, Carmen vive para siempre en nuestra memória y en el amor de Dios. Fraternalmente Frei Betto

A los excelentes y valederos

A los excelentes y valederos comentarios de varios colegas, no hay mucho que añadir, pero no podíamos dejar de rendirle el merecido tributo a María del Carmen, aunque hay momentos en que las palabras no pueden reflejar los sentimientos que se agolpan cuando se pierde a una amiga de la talla de María del Carmen Barroso. Hay personas de las que jamás se podrá hablar en pasado, sinónimo de ausencia…y ese es el caso de María del Carmen, quien ha estado presente en la vida de muchos, las más endulzando la existencia humana, rompiendo mitos, creando paradigmas…y ella fue la mejor expresión de lo que con justicia Agustín define como MEDICO. Pero mucho más como amiga, en las buenas y en las malas horas, esas indescriptibles cuando de un familiar se trata, o simplemente “sus pacientes”, para los que nunca faltó el tiempo, ni la sonrisa, ni el apoyo necesario e imprescindible, sin faltar a la elemental ética de compartir, por su especialidad, una fatídica noticia. Pero le brindaba la arista positiva, sacaba a flote la esperanza y sabía enfatizar el hálito de ilusión, tan eficaz como los tratamientos que imponía. Hace 50 años cuando nos casamos, ella nos acompañó y una foto singular es testigo de sus travesuras y su carácter jovial. La amistad la mantuvimos y siempre estuvo para una consulta, un consejo, o una ayuda. A María del Carmen no se le puede desear descanso, porque seguirá batallando, como todos los días hizo, por la vida y felicidad de alguien. ¡Inigualable, única…tu ejemplo como amiga incondicional, como profesional ejemplar y su entrega a dar esperanzas de vida a muchos, nos acompañará eternamente! Libertad y Jose Carlos

Realmente la entereza, el

Realmente la entereza, el valor, la confianza, el compromiso, la humanidad de María del Carmen ha sido reconocido por todos sus compañeros; en los avatares de mi trabajo en la investigación nos hicimos amigas, por interesarnos en la redacción de artículos científicos, por la metodología de la investigación, y por otras razones que ya han sido sobradamente explicadas. Nos hicimos socias, que es más que amigas, aunque nos veíamos de cuando en vez; fuimos compinche de risas y de saber que estábamos. Valores muchos, como especialista, como mujer, pero sobre todo porque era "buena persona", "buena gente", con su risa irradiaba a todos. Mi sentido pésame a sus familiares, y mi deseo que descanse en paz.

"Llegué tarde a la

"Llegué tarde a la convocatoria de decir cosas hermosas de esta querida amiga...creo que Lage y Navaroli escribieron lo mejor que se podría resumir de alguien tan espectacular como ser humano y profesional...en otras ocasiones he pedido para compañeros que se nos van, palabras que no solamente recuerden sus trayectorias profesionales y sus grandes méritos científicos, académicos o políticos, sino precisamente lo que acabo de leer, que va a lo profundo, que toca las fibras del corazón, que nos recuerda lo que fueron verdaderamente, lo que significaron para nosotros, en su amistad, por su ayuda y apoyo con familiares o con nosotros mismos, y cuanta luz irradiaron y tanto calor comunicaron sus palabras y gestos en los momentos en que sufríamos nosotros....Además de lo que ya muchos han escrito, la "gorda" nos dejó un recuerdo intenso por su eterna alegría de vivir, la risa a flor de labios, el cariño desbordante que nos trasmitía cuando la encontrábamos... y sobre todo, sin pelos en la lengua o dobleces: siempre directa y diáfana para decirnos lo que nos tocaba, lo bueno o lo malo, pero dicho con tanta gracia, picardía y amor que nos desarmaba y ni bravos podíamos ponernos.
Ya a todos los de este curso nos está llegando el momento en que nos tocará partir, porque nada es eterno, porque nacer es una casualidad pero morir es una necesidad, y por ello quiero que cada vez que pasemos por un triste momento de despedida, hagamos de nuevo un hermoso acto de recordación con todas las cosas buenas y lindas que adornaron a esos compañeros que queremos, y que nutramos con anécdotas simpáticas los obituarios, para que cada vez que los evoquemos, nos lleguen frescos, alegres, cercanos, como si todavía fuésemos jóvenes y estuviesen ahí, a nuestro lado y no perdidos para siempre."

Alina Alerm

Profundo dolor.Profundo

Profundo dolor. Profundo dolor con esta pérdida. Qué se pudiera decir de alguien que dedicó su vida a salvar tantas!! Conocí a Ma. del Carmen desde que iniciamos la carrera y todos los que somos de esa promoción somos amigos y hermanos. Que en paz descanse. No la olvidaremos.

Por y para siempre entre

Por y para siempre entre nosotros… Tuve la suerte, o tal vez la desdicha, de conocer a María del Carmen, justo cuando ingresaba al Instituto de Cardiología en busca de una coronografía que daría sentencia positiva o negativa para una intervención quirúrgica de la vista. Comenzaba, sin saberlo, el último capítulo de una fructífera y hermosa vida. Y yo estuve en ella, no como espectador, sino como protagonista. Orgulloso protagonista. Desde ese momento, y para siempre, me impresionó el paso firme y altivo de aquella mujer que, después, se convirtió en flor y pura sensibilidad. En los largos días de estancia en ese isntituto, a la espera de mi intervención por parte del equipo que lidera el Dr. Paredes, nunca conversé tanto y hasta altas horas de la noche con alguien. Y de todos los temas. De sus apasionadas anécdotas supe a ciencia cierta de la entrañable labor del CIM, y su colectivo, Centro que le acogió en sus últimos años profesionales aunque su sabiduría se desplegaba por otras instituciones y hospitales de la capital cubana. Sus palabras eran en prural, ella era parte, tal insignificante, de toda la gloria médica que contaba. Con mi “Doctorísima”, apelativo con que la calificábamos, no para exhaltar vanalidad y egoncentrismo(no tenían que ver con ella), sino para elevarla al sitial del conocimiento y la valía humana que le poseía conocía a personas tal llenas de luz como ella. De esa perspectiva saqué una simple conclusión: Las personas que traen consigo luz atraen la luz. Por eso también tengo que agradecerle a la Barroso la llega a mi vida de la Dra Teté y su hija, la entusiasta peluquera y vecina Noemí, de la carismática Eva, la dulce María de los ángeles, la Dra Inés, a su hija del camino en la impredecible vida, Yamilé, y a su esposo Jorge, a su cuñado Luis y la amantísima Olga, su hermana. Justo el miércoles 26 de abril me despedía momentáneamente de mis médicos del Instituto de Cardiología para seguir rehabilitación en la ciudad de Bayamo, donde vivo. Coincidía con consulta y me recogieron para pasar juntos una tarde maravillosa, de esas con color y sabor a familia. No olvidaré su amabilidad y el intento, a pesar del visible malestar, por comer junto a nosotros en ese patio con visus a bosque y magia y maravilla. Fue el manto en donde cobijamos las tantas jornadas vividas entre enfermeras y médicos, y en donde le agradecía a pecho abierto el haberme dado la oportunidad de darle la mano a Silvio Rodríguez justo minutos antes de dirigirnos a su casa de la Lisa. Te debo muchas palabras y energías querida Dra. Barroso. Y hoy escribo trsite e impotente porque no cumpliste tu palabra de esperar mi regreso de Julio para tomar el te y darnos esa “Mega tranca” que te hacía reir a morir, pero también reflexionar sobre las lógicas de la vida y de este país al que tanto amaste. Eres, y hablo en presente, de las personas que vienen al mundo para no irse nunca. Tu partida en hondamente lacerante, pues todavía existían cosas y planes que realizar. Lo supe por tu propia boca. No había descanso en tu alma mientras de pacientes se tratara. Por ello tomo prestadas las letras del maestro Martí: Quien vive para todos, continúa viviendo en todos. Dulce Premio!!! Amada Barroso, nuestra María del Carmen. Estarás por y para siempre entre nosotros.

No sabes Ariel cuanta

No sabes Ariel cuanta satisfacción, dentro de tanta tristeza, me da leer tu "epitafio"... digno de un amigo, al que gracias a María del Carmen tuve la dicha de conocer y amar también como ella. Sé cuánto te encariñaste con ella, quién no lo hacía al conocerla y hablar con ella? Aquí tienes en mi una "extensión" (si es que puedo permitirme ese lujo) de María del Carmen y en mi, en Olguita y Luis siempre tendrás una familia aquí en La Habana. Dra. Teté

Con el corazón oprimido y

Con el corazón oprimido y lágrimas en el alma GRACIAS!!!!! Sé que en ustedes tengo una extensión de mi Doctorísima Barroso. Estoy consternado todavía, es un sueño surrealista, pero confío en que un alma tan buena como la de ella esté en el cielo. Estaremos en contacto. Un fuerte abrazo para ti y los tuyos. Les recuerdo con infinito cariño.

Que puedo decir, nos

Que puedo decir, nos conocimos en 1964, hace solo 53 años, más de una vida, primero de alumnos de Medica, excelente estudiante, siempre risueña cosa que no perdió en todos estos años, amiga entrañable que aparte de esa amistad le debo mi vida cuando fui a verla recién operado de un cáncer de colon con metástasis. Por su dedicación en mi tratamiento esta historia es de hace 21 años. Siempre nos mantuvimos en contacto. Tanto Lage como Navaroli expresan mejor que yo quien fue esta DRA. en toda la extensión de la palabra. Siempre estará en nuestros corazones. Herminia y Horacio

Amigos mios: Nunca hubiera

Amigos mios:

Nunca hubiera imaginado escribir unas notas sobre la partida de Maria del Carmen Barroso. Ni imaginarlo. Quizás hubiera sido posible escribirle un verso, o unas notas de  agradecimiento, o quizas una declaración, de cualquier tipo pero no sobre su partida. Somos amigos desde hace muchos años y ella, al igual que muchos en nuestro curso, siempre fue de aquellas que no permitían ni aceptaban antesalas o citas para nada de lo que ella pudiera dar. !Pasa y dime en qué te puedo servir, amor". Son muchos en nuestro curso que son y fueron así, ella era uno de esos. Donquiera que estuviese, sin importar quién o quiénes estuvieran  por medio, allí estaba ella, para lo que guste mandar. He escrito algunos obituarios a alguno de mis amigos que han partido. Hoy lo hago por Maria del Carmen Barroso, con profundo sentimiento, nostagia y con la resiganción de que solo habitará en nuestros recuerdos y en nuestra mente. Y si en ese lugar de nuestra mente, hacia donde van nuestros seres queridos y nuestros amigos, ella está allí con todos a los que quiero y recuerdo, hasta el último de mis días terrenales. Hasta luego.

Francisco Navaroli

mayo 6 de 2017.

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