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Buen resultado de la distracción ósea en malformación craneal

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La distracción ósea comenzó a aplicarse a las malformaciones de cráneo tras la experiencia conseguida en mandíbula, maxilar y órbitas, con procedimientos cada vez menos invasivos que consiguen resultados muy satisfactorios.

Así lo ha señalado Fernando Molina, cirujano plástico del Hospital Ángeles del Pedregal, en México D.F., quien acumula una de las mayores series en el mundo de intervención de malformaciones faciales y craneales.

Molina se ha referido a la evolución de la medicina regenerativa en el abordaje de las malformaciones faciales y craneales.

Uno de los aprendizajes acumulados en dos décadas de tratamiento de pacientes pediátricos es que  "algunos casos han evolucionado muy bien y otros han presentado recidivas, y aquellos que hicieron un seguimiento correcto del tratamiento tras la intervención con un abordaje multidisciplinario de ortodoncistas, odontólogos, otorrinolaringólogos y oftalmólogos son los que mejores resultados han presentado en el tiempo porque es necesario tener en cuenta que cuando intervenimos un niño aún va a crecer, mientras que cuando operamos un adulto el resultado es más estable", ha destacado.

Actualmente es posible abordar todas las malformaciones del esqueleto del cráneo y cara con distracción ósea "con operaciones más cortas, menos complicaciones, menos morbilidad y mejores resultados, siempre que el abordaje sea multidisciplinar".

“La distracción ósea es "el único modelo aplicado en seres humanos de ingeniería tisular con el que conseguimos regenerar varios centímetros de hueso", ha destacado Molina.

También en el caso concreto de las craneosinostosis "estamos consiguiendo que las intervenciones sean cada vez más pequeñas, con menos morbilidad y complicaciones y mejores resultados", tanto en el grupo de casos no sindrómicos, como plagiocefalia y escafocefalia, como en el grupo de los sindrómicos, caso de la enfermedad de Crouzon y el síndrome de Apert.

febrero 6/ 2015  (Diario Médico)