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3 de junio, Día de la Enfermera cubana

  • FUENTE: Sociedad Cubana de Enfermería
  • 3 Junio 2020

Por: María del Carmen Amaro Cano
Profesora Consultante de Salud Pública
Miembro Fundadora de la Sociedad Cubana Enfermería
Vicepresidenta de la Sociedad Cubana Historia de la Medicina

INTRODUCCIÓN

El mundo está experimentando, en este año 2020, la pandemia más grave de los últimos cien años. El 31 de diciembre del 2019, China informó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la aparición de casos de neumonía desconocida en la ciudad de Wuhan. Un mes después, el 30 de enero del 2020, la OMS clasificó la epidemia, causada por un nuevo coronavirus, el SARS-CoV-2, como una Emergencia Internacional de Salud Pública, llamando a esta nueva enfermedad infecciosa, COVID-19. (1)

Ante esta situación, los gobiernos de los diferentes países afectados han asumido diversas conductas. Unos, bien comprometidos con la gravedad de la situación y el peligro al que están expuestas las poblaciones, se han involucrado en el especial apoyo a sus Ministerios de Salud y la atención a la población para disminuir el contagio y sus consecuencias, en tanto que otros se han caracterizado por su falta de responsabilidad y compromiso social, desatendiendo las necesidades de sus pobladores.

A pesar de estas diferencias de las acciones gubernamentales, destaca positivamente la actuación de los profesionales de salud, caracterizada por la entrega, sacrificio y alta sensibilidad ante el dolor ajeno. Entre ellos se han destacado, muy especialmente, las enfermeras y enfermeros de los distintos países afectados.

ANTECEDENTES

En 1918 apareció la "gripe española". Aunque algunos investigadores afirman que la epidemia empezó en Francia, en 1916 y otros refieren que fue en China, en 1917, muchos estudios sitúan los primeros casos en la base militar de Fort Riley en Estados Unidos, en marzo de 1918.

El hecho de que España fuera el único país que se hizo eco del problema provocó que la epidemia se conociese como la "gripe española". Y a pesar de no ser el epicentro de la epidemia de influenza, fue uno de los países más afectados, con 8 millones de personas infectadas y 300 mil fallecidos.

Los consejos que hoy nos hacen llegar los profesionales de salud para protegernos del coronavirus recuerdan las “instrucciones profilácticas” publicadas por la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, en 1918, para "combatir la epidemia gripal":

  • Las manos deben lavarse con frecuencia, con agua y jabón.
  • La nariz y boca deben lavarse por lo menos dos veces durante al día con agua oxigenada.
  • Las habitaciones donde se duerme han de ventilarse constantemente.
  • Debe procurarse no toser, más si no se puede evitar, se hará poniendo el pañuelo en la nariz y boca. (2)

DESARROLLO

En 1918, se declaró también en Cuba la terrible epidemia de influenza. (3)  Cuando esta enfermedad comenzó a hacer grandes estragos entre la población, Victoria Brú Sánchez, nacida el 3 de junio de 1876, en Managua, en la provincia de La Habana y graduada en 1906, en la Escuela de Enfermeras del entonces Hospital "Número Uno", era del grupo de jóvenes enfermeras cubanas que asumieron cargos de responsabilidad, a solicitud del entonces recién nombrado Secretario de Sanidad y Beneficencia, Dr. Matías Duque Perdomo.

Victoria se desempeñó como Superintendente de la Escuela de Enfermeras de Santiago de Cuba, de los Hospitales de Camagüey y Psiquiátrico de La Habana y, desde 1910, del Hospital "Número Uno" y su Escuela de Enfermeras, donde laboró 4 años. Desde 1914 era la Superintendente del Hospital y la Escuela de Enfermeras de Cienfuegos.

Cuando se inició la epidemia, ella estaba de licencia por problemas de salud, pero hasta su retiro llegaban las noticias de las víctimas. El hospital estaba lleno de enfermos, el trabajo era excesivo. En los barrios pobres de la ciudad la enfermedad tomaba más víctimas y eran más graves sus efectos. Victoria se reincorporó de inmediato al trabajo y, acompañando a sus alumnas, iba de casa en casa ordenando medidas higiénicas, aislando a los enfermos, aseando a los niños, dando esperanzas de aliento a los moribundos.

Fue víctima de la propia enfermedad, que la recluyó en cama durante varios días. Sin restablecerse aún y observando que el mal se recrudecía y que la población veía diezmados a sus integrantes, se levantó de su lecho de convaleciente y reanudó sus labores de atención a sus enfermos. Su organismo, aún muy débil, fue presa nuevamente de la enfermedad, que la llevó a la muerte el 7 de diciembre de ese año 1918. Se convirtió así en mártir de la humanitaria profesión que había elegido, siguiendo su firme vocación. (4)

Años después, en 1924, Hortensia Pérez, quien ocupaba a la sazón el cargo de Sub-Jefa del Negociado de Enfermeras, propuso a la Asociación Nacional de Enfermeras de Cuba, lo conveniente que sería obtener autorización para celebrar el "Día de la Enfermera". El Dr. Enrique Porto, en aquel tiempo Secretario de Sanidad y Beneficencia, aprobó el Proyecto y lo sometió a la consideración del Presidente de la República, quien autorizó que el día 3 de junio de 1924 se celebrara el "Día de la Enfermera", en homenaje a la profesora de enfermería Victoria Brú Sánchez, quien no sólo supo amar los cuidados que prodigaba, sino que amó tanto a quienes los recibían, que entregó generosamente su propia vida para salvar las de ellos. (5)

CONSIDERACIONES FINALES

Desde 1945, al fundarse la Organización Mundial de la Salud, se había tomado el acuerdo de conmemorar el 12 de mayo, natalicio de Florence Nightingale, como el Día de los Hospitales, en reconocimiento a la labor desplegada en la Guerra de Crimea, donde se desempeñara como la primera gran administradora de hospitales. A inicios de la década de los años 70, en el mundo entero, por iniciativa del Consejo Internacional de Enfermeras, se comenzó a conmemorar ese como el Día Internacional de la Enfermera, para recordar a Florence, en su condición de fundadora de la enfermería profesional. A fines de los años 80, Cuba también se sumaba al concierto de naciones que conmemoran este día. (6)

Este merecido homenaje a la distinguida inglesa, al que desde fecha muy temprana se unieran las enfermeras cubanas, no ha impedido que se recuerde también la obra generosa de una hija de la patria de Martí, a quien, en la hora de su muerte y aún muchos años después, rindieran tributo no sólo las enfermeras, sino los médicos y pueblo cienfuegueros, a los cuales se sumó la nación entera con la emisión del sello postal a su memoria, el 3 de junio de 1957, por la Orden No. 9 de 23 de abril del Ministerio de Comunicaciones, con una tirada de 2 millones de ejemplares. (7)

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.- World Health Organization. Coronavirus disease (COVID-19) Situation Dashboard. https://experience.arcgis.com/experience/685d0ace521648f8a5beeeee1b9125cd Consultado el 4 de abril de 2020.
2.- Academia de Ciencias Médicas de Bilbao. Instrucciones profilácticas aconsejadas para combatir la Epidemia Gripal. Imprenta de la Excelentísima Diputación de Bizkaya. Bilbao 1918.
3.- Boletín de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia. La Habana, 1909-1924.
4.- López Serrano E. "Notas cronológicas de enfermería", En: Rev Cubana Admin Salud 1976;2(4)
5.- Boletín Secretaría Sanidad y Beneficencia. Años 1909-1931. Museo Carlos Juan Finlay. Cuba #12. Ficha #2.
6.- Amaro Cano MC. Algunas consideraciones acerca de la personalidad histórica de Florence Nightingale. Rev Cub Enferm 1991;(1).

Palabras clave: enfermera cubana, día, conmemoración, enfermería, Cuba, historia