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Más opciones para el paciente frágil con cáncer de páncreas avanzado

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El estudio Fragance confirma la eficacia y la tolerabilidad del esquema de gemcitabina y nab-paclitaxel en pacientes con cáncer de páncreas avanzado y cuyo estado de salud es frágil, definido con un grado 2 en la escala de calidad de vida ECOG. Un ECOG 2 implica que el estado general se encuentra afectado por la enfermedad, limitando la capacidad para realizar actividades de la vida diaria, como ducharse.

1434540895_533617_1434541395_noticia_normalEl estudio clínico que estableció el esquema de gemcitabina y nab-paclitaxel como tratamiento estándar en cáncer de páncreas solo incluía a un 10 por ciento de pacientes frágiles. El objetivo de este nuevo ensayo, que se ha publicado en Journal of Clinical Oncology, era confirmar que la eficacia es la misma que en la población con buen estado general, así como la tolerabilidad. El trabajo se ha llevado a cabo con la participación de quince centros de toda España, que han aportado un total de 221 pacientes.

La primera firmante del trabajo, la oncóloga Teresa Macarulla, expone a DM que “tanto la eficacia como los efectos secundarios alcanzados en este estudio con enfermos con ECOG 2 son superponibles a los obtenidos en la población con buen estado general”.

Teresa Macarulla, responsable de la Unidad de Páncreas del Hospital Universitario Valle de Hebrón en Barcelona, recuerda que para los pacientes con cáncer de páncreas avanzado y buen estado general (ECOG 0 y 1) se consideran dos opciones terapéuticas en primera línea: la combinación de gemcitabina y nab-paclitaxel o bien el esquema Folfirinox (5-fluorouracilo, leucovorina, irinotecán, and oxaliplatino), si bien este último solo se indica en pacientes con muy buen estado general, al asociarse a más toxicidad.

Así, las opciones quedaban muy limitadas en los pacientes frágiles: “Siempre ha habido cierta reticencia a utilizar dos fármacos en esta población, por miedo a los efectos secundarios. El tratamiento se reducía a un fármaco (gemcitabina) o incluso a ninguno, con lo que las posibilidades de mejorar el mal estado provocado por la enfermedad resultaban muy bajas. Con este estudio, constatamos que los efectos secundarios son equiparables a los que se comunicaron en un ensayo con pacientes en mejores condiciones. La ventaja de emplear los dos fármacos es que ofrecen una oportunidad de salir adelante”.

Ya en las actuales guías de tratamiento, tanto en las americanas como en las europeas, se apunta, con prudencia, a la posibilidad de tratar a los pacientes frágiles con la combinación de gemcitabina y nab-paclitaxel. Este estudio refuerza la recomendación al aportar nuevos datos, concluye la especialista. enero 9/2019 (diariomedico.com)